Varias cosillas que se me han venido a la mente, leyendo vuestros comentarios y viendo los videos (magníficos, gracias, Derek

):
1. Ellen Degeneres ha ganado su particular Oscar. Desde los tiempos de Billy Cristal, nadie había levantado tanto hype posterior a la Gala. Creo que ha logrado por fin dar con esa clave, esa fórmula que necesitaba la Ceremonia, y que la revitalizara, para dejar de ser simplemente un sitio como otros donde solo dan premios a una gente que se pone a hablar y por medio cantan otras gentes.
Ha sido estupendo esos videos de los que pasaron al día siguiente por su show televisivo. El cariño hacia esta presentadora ha subido con creces, no hay duda. Imagino que volverán a llamarla.
2. Fue tan entretenida la Gala y en general, tan buena que un fallo tan gordo como el de Travolta ha quedado hasta simpático. Si la retransmisión hubiese sido una porquería, anodina, sin gracia ni espontaneidad, estaríamos aún más mosqueados por detalles como ese.
3. Como dije en otro post, y al hilo de los merecimientos de unos y otros, hay que reconocer que hay papeles que son un caramelo con premio incluido (algo así como esas galletitas de la suerte que salen en las películas).
Fijaos que hay otras donde la maestría del director o del guionista resalta por encima de todo. A lo largo de la historia ha habido y seguirá habiendo este tipo de películas, generalmente, maravillosas, enormes, pero donde por la razón que sea, el actor (que normalmente está muy bien) queda supeditado, ya digo, al genio del que escribe o dirige.
A Marty Scorsese le ha pasado con muchos de sus actores, o a John Ford, o a Billy Wilder o a Alfred Hitchcock.
Es lo que creo que pasa con DiCaprio. El lobo de Wall Street es una PASADA (literal) de film, pero todos, y aquí entran también muchos votantes de la Academia, ven la mano de Scorsese. De haber votado al actor, dirán, también tendríamos que votar al director.
Mientras, hay otros films, donde el director queda en un segundo plano. Son simplemente vehículos de lucimiento del protagonista o de los secundarios. Esto ha pasado con Blu jasmine y también con Dallas buyers club.
Tirando de memoria, y de números, son más los papeles femeninos en este tipo de películas que señalo, que han recibido el Oscar (películas con poco reconocimiento para el que dirige o para el guión) que los masculinos.
Por tanto, y finalizo, "salir" en una gran película de un gran director y hacerlo bien, no siempre es garantía de Oscar. En bastantes ocasiones, esa otra tan pequeña pero donde se sale ese actor, algo menos "conocido", puede arrebatar el premio.