Tampoco hace falta una supermodelo. Sin ir más lejos Jesse Faden está lejos de ser un pibón de portada de Playboy, pero es sumamente atractiva y un buen personaje.
Primero, el personaje de Jesse Faden está basado en el de la actriz Courtney Hope, la cuál ya había ejercido previamente de modelo facial y corporal en Quantum Break. Y no, no ha salido en la portada de Playboy, pero sí en la de Unbreakable:
Por tanto, partimos de la premisa de que se trata de una celebridad y encima, en un estado físico que no es precisamente el habitual entre las mujeres (ni tampoco entre los hombres):
Segundo, hay un problema patente y flagrante de percepción. El personal no acepta modelos de personajes realistas o basados en la realidad, buscan o mujeres con ochenta operaciones estéticas y cinco kilos de maquillaje a lo Megan Fox (prueba de ello es la imagen compartida previamente de Aloy, mucho sentido y lógica pretender que el personaje tenga maquillaje y rimel en un mundo posapocalíptico...) o rostros artificiales, irreales y fantasiosos de corte o estilo anime, como podría ser el caso de Tifa o la mencionada Eve. De ahí que como expuse anteriormente, por ejemplo el personaje de Kassandra fuera criticada por no ser supuestamente lo suficientemente atractiva, cuando su modelo facial, Melissanthi Mahut, objetivamente dispone de un rostro y facciones bellas:
Pero no es suficiente para un personal con una distorsión de la realidad galopante que lo único que busca, acepta y tolera, es ver rostros y cuerpos artificiales (de ahí la preferencia por modelos operadas hasta el alma que disponen en consecuencia de unas facciones irreales, o directamente de personajes ficticios e imaginarios de estilo y corte anime). Incluso proporcionando mujeres reales que superan ampliamente el promedio, ya sea por poseer un rostro inusitadamente bello (recordad que muchas veces las modelos faciales de los personajes femeninos en los videojuegos, son modelos de profesión en la vida real, por tanto pertenecen de por sí a una élite dentro del género femenino) o un cuerpo en una forma física extraordinaria, se produce rechazo entre ese colectivo por no ver colmadas sus expectativas basadas en unos estándares absurdamente fantasiosos, sobredimensionados y desproporcionados. Obviamente si es difícil contentar al personal ofreciendo una representación femenina que pertenece a una minoría privilegiada, fruto de una serie de parámetros difíciles de alcanzar (rostro y facciones bellas, ojos brillantes, cabello perfecto, cuerpo escultural y definido, etc), en cuanto aparece una mujer "corriente", directamente se produce la hecatombe en forma de frustración encolerizada, una catástrofe que deja patente una profunda inmadurez e intolerancia.
Finalmente, como bien ha esgrimido tbriceno:
A Jesse Faden la dejaron en paz porque Control en su día no le importaba a nadie (tremendo juegardo ya te lo digo). Si el juego hubiera sido de Sony o de XBox la hubieran puesto a caldo igual.
Los que generan esas polémicas, tanto ensalzando a las Eve de la vida como los que critican los mofletes de Aloy son una panda de payasos que solo buscan gresca, artillería para su guerra ya sea de consolas o ideológica. Los juegos en sí les importan una mierda pinchada en un palo.
¡Saludos!
PD: La diferencia entre esos colectivos y el resto de meros mortales, es que los segundos aceptamos que haya tanto mujeres imponentes y despampanantes, como otras corrientes y mundanas en los videojuegos, entendemos que hay espacio para ambos perfiles, que la variedad en términos de representación es positiva y que los creadores están en su derecho de confeccionar a sus personajes como les venga en gana. Los primeros nunca aceptarán esta premisa, porque aunque se llenan la boca con términos como libertad, en el fondo son unos intransigentes que quieren imponer una dictadura basada en su moralidad y visión distorsionada, que ralla lo enfermizo.