TLOU, título sobresaliente con algunos problemas técnicos (que acaban perjudicando a la inmersión y que no han solucionado en el remake) y otros tantos conceptuales y en consecuencia mecánicos. De lo mejor que ha pergeñado Sony.
TLOU2, sobresaliente con alguna deficiencia mecánica heredada y algún problema narrativo inobviable. Un referente técnico, por otra parte.
TLG, sobresaliente con problemas técnicos de cierta consideración con la IA que no empañan en absoluto la experiencia.
Spiderman I, notable. Todo lo hace bien pero realmente no destaca en nada. Es muy divertido y con eso le basta. El contenido adicional de pago es prescindible.
Horizon, notable, reiterativo, entretenido. Narrativamente correcto pero ese mundo que presentan no tiene coherencia interna. Interesante arsenal. Misiones secundarias mejorables.
Díptico Gravity Rush, mecánicamente ingeniosos. Artísticamente deliciosos.
Uncharted, gran demostración técnica que acaba resultándome tediosa porque la narrativa no acompaña –y cuando se ponen intensitos aún menos- y mecánicamente es demasiado previsible. Franquicia notable en general. El mejor episodio es el segundo, de lejos, a mi criterio. Notable alto.
GOW, notable alto, con problemas menores aquí y allá. Y Atreus se puede ir a la mierda. Y la madre del año da bastante vergüencita. Pero técnicamente es muy reivindicable. Y le echaron un par.
GOT, interesante. Bellísimo artísticamente, mecánicamente eficiente pero acaba resultando demasiado reiterativo, y cansino, en desarrollo, especialmente en lo que respecta a contenido secundario. Narrativamente previsible pero está bien hilvanado. Entra bien.
Y así podría seguir. Todos ellos entre el notable sin alardes y el sobresaliente, algunos bordeando, cuando no entrando de lleno, en la obra maestra literal. Ninguno por debajo de la media o siquiera una consideración apenas aceptable. Pero eh, como la apetencia y preferencia general mayoritaria del foro es por una marca en concreto, todo lo que no sea agasajo sin mácula se decodifica como ataque literal y en consecuencia a los que expresamos esas opiniones argumentadas, con las que, por supuesto, se puede -y es más, se debe- discrepar, se nos etiqueta con impunidad. Vuestro problema, aquí, y allí en cinefilia, es que no puede soplármela más, principalmente porque confío plenamente en mi criterio, férreo y documentado, y me muevo excelentemente bien en la divergencia. Me es absolutamente indiferente lo que tengáis a bien dedicarme. Me lo paso por mi virilidad y me sobra troncho.