Para salir de marcha, hay dos lugares esenciales en Lx: por un lado están las ya mencionadas Docas, justo bajo el puente 25 de Abril, pero si lo que quieres es vivir la verdadera marcha de Lisboa, te recomiendo salir por el Bairro Alto para contemplar esa amalgama de ambientes y personas a través de muchos garitos repletos de música brasileira. Es donde se reúne el mayor porcentaje de Erasmus.
En la zona de Belém no te puedes perder la Torre de Belém y el Monumento a los Descubridores, y el bellísimo Mosteiro de los Jerónimos y su claustro. Unido al Mosteiro tienes el MNA: Museu Nacional de Arqueología, bastante interesante (ahí trabajé yo, por cierto). Y la jornada de visita a esa zona la puedes comenzar o rematar con tu presencia OBLIGATORIA a la laberíntica cafetería de los Pasteis de Belém, fundada ni más ni menos que en 1837, situada al lado del Moisteiro, y donde podrás probar los pasteles de nata y hojaldre más buenos del mundo. Lo confieso; soy un completo adicto a ellos.
El Castelo de Sao Jorge es obligatorio, también. Las vistas desde allí son insuperables. Aprovecha para visitar Alfama (sus zonas altas están llenas de miradores), su famosa feria llamada Feira da Ladra (si no recuerdo mal, los sábados y miércoles, donde podrás encontrar cedéses a muy buenos precios), el Panteón, y la Iglesia de Sao Vicente. Todo ello queda muy cerca. Y para acabar la jornada o hacer una pausa, tomar una caña ('imperial', las llaman), una ginginha o un moscatel en el famosísimo bareto Chapitó, mientras contemplas una bella vista panorámica del Tejo y la Ponte 25 de Abril.
La iglesia dañada mencionada por Devachán son las Ruinas del Convento Do Carmo. En su interior tienes un museo arqueológico también muy interesante.
Las plazas más importantes: Praça Do Comercio, Praça Dos Restauradores y Rossio, todas muy cerca y situadas en la zona 'Baixa' de Lisboa, la que reconstruyó el Marqués de Pombal después del catastrófico terremoto.
Al otro lado del río Tejo tienes el Cristo Rey, parecido al de Rio, solo que muuucho más pequeño. Nada del otro mundo.
Y casi en las afueras del núcleo de Lisboa, en la zona llamada Oriente (donde nace la Ponte Vasco Da Gama) está el lugar donde se situó la Expo 98. Allí está el famoso Oceanario. ¡No te lo pierdas porque es impresionante!
Y en relación a lugares fuera de la ciudad, creo que gana por goleada en importancia el bellísimo pueblo de Sintra, como ya han recomendado. Su Palacio da Pena (no lo confundas con su otro Palacio, el Palacio Nacional), fusión de estilos sin igual, es uno de los caprichos arquitectónicos más asombrosos que he visto en mi vida. Para admirarlo centímetro cuadrado a centímetro cuadrado.
Buen viaje.