El coleccionismo "pa el trastero" siempre está ahí.
Eso de tener dos ediciones del mismo juego, una abierta y otra precintada, por si la segunda un día vale como Google. O una digital para pasarse el juego y la otra física, precintada, siempre, escondida a ojos de la parienta, para poder mirarla y tocarla de vez en cuando (hablo de la carátula, no de la parienta).
Este coleccionismo "pa el trastero" es una maravillosa opción para no esperar y, por otro lado, siempre es bueno para quemar los ahorros. Ahora que está tan de moda pagar cantidades absurdas de dinero por ciertos juegos (ya casi cualquier juego, bajo la esperanza de que algún día se revalorice y puedas jubilarte sin trabajar, solo vendiendo cartuchos - Ja Ja Ja).