Re: La obra maestra de Ridley Scott
Blade Runner es una joya imperfecta, una rosa con espinas. Algunas de las críticas que se han vertido sobre esta película son legítimas, en especial el hecho de que el continente prima sobre el contenido: el mundo de Blade Runner, la distopía futurista, es absolutamente genial y ha sido imitada hasta la náusea, incluyendo algunos de los juguetitos (el funcionamiento de la máquina Esper lo copiaban en el programa del tiempo de Canal plus).
Pero la trama y los personajes flojean mucho. Sobre todo la faceta investigativa no consigue cuajar. El propio David Peoples admite que, aunque le contrataron poco antes de empezar el rodaje para añadir más escenas con pistas y descubrimientos, en realidad eso no se le da muy bien.
El rodaje fue de los más infernales que se recuerdan, hasta el punto de que muchos de quienes trabajaron en él llaman a la película "Blood Runner" y algunos incluso dejaron de trabajar en el cine después de eso. El propio Ridley Scott tenía graves problemas de comunicación, agravados por tratarse de su primera producción americana, y no supo dirigir a sus actores. De hecho, algunos de los personajes más carismáticos (Gaff -Edward James Olmos- y Roy -Rutger Hauer-) fueron en buena parte creados por los propios actores.
El perfeccionismo de Scott en este caso jugó a veces en su contra. Como decía M. Emmet Walsh, se pasaban tantísimo tiempo componiendo el plano, iluminando y decorando, que al final se les acababa el tiempo y tenían que rodar un montón de escenas deprisa y corriendo porque tenían que terminar.
Debo dar la razón a Nacho en que Alien es una obra mucho más redonda en todos los aspectos en los que Blade Runner falla, pero BR me abrió las puertas al amor al cine. Allí, en el entresuelo del cine Avenida, envuelto en esa lluvia constante y esa penumbra, bajo los dirigibles publicitarios, siguiendo a los Spinners por el aire de Los Ángeles, envuelto en la musica de Vangelis, vi que esa película era realmente un mundo propio.