Vista la semana pasada, he intentado olvidarla por todos los medios. ¡Qué cosa más mala! La primera parte, hecha con cuatro duros, resultaba inteligente y, sobre todo, ingeniosa, permitiéndose sorprender en un género tan sobado como es éste. Además, una de sus principales virtudes es que se permitía jugar con el espectador, incluyéndole a él mismo en el juego del serial-killer del film. Era macabra como pocas en la actualidad, pero mostrando lo justo para no resultar desagradable. Y si bien no me llegó a parecer una obra maestra como muchos comentáis por aquí, sí que era un ejercicio más que decente.
Ahora bien, esta segunda parte echa por tierra todo lo conseguido por la primera. Todo lo que en aquella era macabra, aquí se convierte en sadismo. A mi no me parece mal que una peli sea sangrienta, pero es que esto no tiene nombre. Se me revolvieron las tripas en serio.
La escena inicial ya daba pistas sobre por dónde iban a ir los tiros. Montaje videoclipero, a la usanza del tiparraco del Bay, para ponerte dolor de cabeza. En la primera parte, este hecho se reducía afortunadamente tan sólo a la escena da la yonqui. Pero en Saw 2, cada vez que el director quiere crear angustia o terror en el espectador, recurre a este tipo de montaje, añadiéndole gritos, música "durilla" a todo trapo, ... que más que provocar miedo, provoca nerviosismo por parte del espectador (cuidadín los epilépticos

) ). Se ve que ésta es la forma de crear atmósfera y suspense en nuestros días

(( Encima las muertes son muy tontunas, y no hay ninguna realmente original o sorprendente (incluso tenemos la estupidez del siglo, la de [spoiler:f615a73bf3]quitarse el cacho de carne el durillo del grupo para verse su número... ¡qué putada que hubiera sido un 6 o un 9, ¿eh? jejeje[/spoiler:f615a73bf3])
Por otra parte el guión es lo más tonto y absurdo que uno se puede echar a la cara. No ya que haya lagunas o agujeros, es que todo es tan rematadamente inútil que es imposible creerse nada (incluso ese final "guiño a la primera parte" no resulta todo lo efectivo que debería ser, porque la verdad es que todo se ve venir de lejos). Claro, que los actores de telefilme que aperecen no ayudan demasiado (sólo se dedican a parecer yonquis ojerosos, sucios y desgarbados, sangrando contínuamente, insultándose, llorando y gritando... insoportables en resumen). Pero bueno, en este aspecto tampoco me voy a cebar demasiado ya que las actuaciones de la primera tampoco es que fueran "de Oscar"...
Menos mal que la morena estaba maciza (la de Smallville) y conseguía mantener mi atención durante cierto tiempo, porque si no, ésta hubiera sido una de las experiencias más inaguantables que he vivido en el cine durante los últimos años. Así que ya pueden espabilar con Saw 3, o me la veré directamente del videoclub.