Respuesta: Saw VI
Pensád también que ninguno hemos visto la película y no sabemos la barbaridad o no barbaridad que puede haber en ella. Estamos censurando algo que no hemos visto. (...) Tampoco se puede poner el grito en el cielo diciendo esto o aquello sobre si está bien censurada o no cuando, realmente, ninguno tenemos una mínima base para opinar con fuerza. (...)
No obstante, siempre quedará el Blu-ray o el DVD. Han censurado la peli... Esperemos a verla cuando toque en la forma que toque y entonces decidamos si estuvo bien hecho o no.
No se trata de que esta película en concreto sea o deje de ser buena o mala, sangrienta o no. Se trata del concepto "censura". De que exista una junta de cinco o seis personas, como tú o como yo, que ven una película y deciden si los demás
pueden verla o no, de acuerdo con su criterio, gusto personal, normas morales, etc. Hoy es "Saw VI", mañana pueden ser otras.
Esa junta, que cambiará de orientación según los miembros que la formen, se convierte de hecho, por un resquicio en la ley, en comité censor, y decidirán por los demás ciudadanos qué películas pueden "perturbar" o no al resto. Porque, al restringir la exhibición a 8 salas en todo el país, se está impidiendo el acceso a montones de espectadores potenciales, invocando una "protección al menor" que no se corresponde con la obstrucción de admisión al público adulto.
Y recordemos que no estamos hablando de un extraño producto underground o de una
snuff movie de distribución clandestina. Se trata de un producto industrial común, una película comercial de un estudio conocido, estrenada en otros paises y, con seguridad, ni más ni menos gore o violenta que otras muchas. Y, en cualquier caso, es cada espectador el que debe decidir libremente qué entra a ver en un cine.
Es cierto que la película no la hemos visto y que ellos (la Junta) sí. ¿Por qué ellos sí y los demás no? ¿Los miembros de la Junta son inmunes a las películas violentas y el resto de la población no saben discernir que se trata de una simple ficción, más o menos buena o mala? ¿El resto de la población no tiene criterio ni capacidad de decidir por sí misma qué película ir a ver? ¿Los vocales de la Junta se han visto impelidos a la agresión y pretenden evitar que el resto de la población se zombifique y se embarque en una ola imparable de violencia, o qué?
La reducción al absurdo surge inmediatamente después: una película que no puede exhibirse libremente en salas comerciales, estará accesible en dvd, en internet, en tv por cable o satélite, en el
top manta... ¿Qué sentido tiene entonces prohibir su programación en salas comerciales de España?
¿O lo que se pretende es cierta notoriedad; o empezar a negociar con las productoras y distribuidoras qué planos cortar o preservar a cambio de alguna contraprestación; o simplemente volver a los tiempos en que la censura decidía qué podía verse y qué no?
Me parece perfecto que exista una junta de calificación a efectos orientativos, que sirva para informar a los espectadores de que determinados contenidos de una película pueden molestarles. De ahí a impedir u obstaculizar la libre comercialización de obras ajenas existe un trecho que no se debe recorrer.