No se me ocurre nada más subjetivo y arbitrario que el aburrimiento. Por ejemplo, a mí Lost in translation me encanta, y Tigre y dragón terminé de verla porque no me gusta dejar las películas a la mitad. Me aburrió. No sé a qué se debe, porque no me parece en absoluto mala, pero así fue. Por eso me hace bastante gracia cuando la gente usa el "coñazo", o el "tostón", como argumentos definitivos para defenestrar calquier obra de arte, sea una película, un disco o un libro. Porque, básicamente, viene a ser como no decir nada.
Con respecto a la película de la Coppola, yo no creo que dé tumbos sin saber a dónde dirigirse. La relación entre los dos protagonistas está perfectamente contada, y evoluciona de una manera muy natural, hasta esa catarsis a ritmo de los Jesus & Mary Chain que es el final. Entre medias aparecen pinceladas que reflejan su soledad, y su desconcierto ante un entorno que les resulta extraño, pero creo que de manera muy oportuna, y en absoluto tediosa. Vamos, que no veo ningún plano gratuito en la película, ni un sólo momento que sobre.