La peli es horrible, no hay por dónde cogerla.
Está rodada de pena, con un uso de las elipsis penoso y confuso, y con varios intentos de "moderneces" que dan risa más que otra cosa (atención a los dos congelados de imagen, intentando imitar el estilo de Ritchie o similares, pero cuyo resultado es lo más cutre que he visto en mi vida, y provocó las carcajadas del público).
El guión es tontísimo, y más simple que el asa de un cubo. Y si el director pretendía mostrarnos mujeres fuertes, creo que la ha cagado hasta el fondo, porque más básico y plano no podía ser el dibujo de personajes (olvídaos de la profundidad psicológica, porque de hecho el "trauma" del protagonista, nos lo dice él mismo mediante voz en Off en el prólogo).
Intenta copiar en numerosas ocasiones el estilo americano y cool de muchos autores actuales, con BSO molona acompañando largas travesías de los actores (sí, caminan mucho, y la peli se hace eternamente larga). Para colmo, todo con ínfulas pretenciosas y de un egocentrismo alarmante.
Los diálogos entre los mexicanos no se entienden, y cansan las mismas resoluciones casi siempre (todo se soluciona con bajarse la bragueta... increíble), y convierten a la película en una comedia involuntaria (la trama de la "bici-invento" de Ariadna Gil es para mear y no echar gota, porque no he visto un detalle más absurdo y gratuito nunca; nuevamente la platea estalló en carcajadas). Y si alguien me explica a qué viene lo de la monja, la historia de amor (metida con calzador) o todo lo del bar-chavalillo-torero, lo agradecería.
Sobre los actores, pues poco pueden hacer: Victoria Abril hace... de Victoria Abril, poniendo mucho énfasis cuando tiene que echar la bronca a su hijo o decir algún taco, o poniendo cara de muy maligna cuando está enfadada (y qué resolución más triste de su trama, nuevamente); Ariadna Gil apenas dice un par de frases en todo el film (algo que el público agradecerá enormemente visto lo incapaz que es de vocalizar), pero a cambio tenemos que sufrir sus dilemas filosóficos, sus caras de pena, sus miradas al infinito, sus inventos (qué manitas es la señora, ¿por qué no se buscará un curro en vez de robar tanto?) y sus largos paseítos; Pilar López de Ayala es la única que parece querer crear un personaje, aunque quede un poco patético al final (por cierto, qué escuchimizada se ha quedado la chavala); Elena Anaya hace de tontita supongo... y desaparece de la trama a los 10 minutos; y Diego Luna parece tomárselo en serio, pero no pega para nada con el papel.
¡Ah! Y para quien le interese, sólo hay un desnudo (el culo de la Ariadna Gil), y ya salía en el tráiler. Es que ni por esas
