Hola trekkies, neo trekkies, haters y curiosos. Yo
adoro Star Trek, no me da vergüenza ninguna decir que me encantan todas las series de Star Trek, TODAS, aunque mi favorita sea “Next Generation”. Cualquiera de las películas siempre las he considerado muy por debajo. Las nuevas pelis me gustan, pero a las tres les achaco una notable pérdida del alma de la franquicia, la identidad Roddenberry. Me refiero al espíritu explorador, las incursiones en antropología y psicología (rudimentarias, claro), las críticas sociales, el alegato pacifista, ecologista y pro diversidad. Sin olvidar los omnipresentes homenajes a géneros e historias de la literatura, la Historia o el cine. Ese encanto que contra todo pronóstico defendía un ingenuo concepto de la tecnología y el futuro como algo esperanzador. Eso lo sabe el que conoce Star Trek. Es obvio que tenía muchísimas ganas de una nueva serie de Star Trek (que es su medio) desde hace mucho.
Ya he visto los dos primeros capítulos. ¿La sensación general? Grata. También me han provocado
sentimientos encontrados, pero le sube muchos enteros el haber escapado de la mayoría de provocaciones en las que podría haber caído por causa de los nuevos tiempos y la deriva de su Universo, del cine, y sobre todo de la televisión. También soy muy consciente de que tan solo son los primeros dos episodios, por lo que aún tiene todo el margen del mundo para definir su camino puliendo, ahondando o incluso rectificando.
La puesta en escena.
Los diseños me han gustado en su mayoría, guarda un tono que recuerda a ratos a la serie “Enterprise”, como debe ser por la época en la que se ambienta, y también tiene detalles de las adaptaciones de J. J. Abrams. Creo que tiene sentido, pero al margen de eso funciona, que es lo importante. En cuanto a caracterizaciones
me han gustado mucho los Klingon, que por ahora tienen todo el protagonismo. Su anatomía es mucho más cercana a la de “Next Generation”, que es la que perdura con más fuerza en el recuerdo del espectador, y por suerte se ha ignorado el rediseño de “Into Darkness”, que los desvirtuó decepcionando a muchos. Resultan clásicos y modernizados a la vez, agresivos y creíbles. No ocurre igual con su vestuario, que así de primeras da un poco el cante, me ha parecido que no congenia del todo bien. Siguiendo con los rostros alienígenas, también
veo un acierto en el Teniente Saru, interpretado por Doug Jones (especializado en dar vida a criaturas fantásticas para Guillermo del Toro), por tener un acabado original de apariencia orgánica, sin cgi aparente. Los efectos visuales son perfectamente funcionales, en mi opinión más que suficientes, e incluso con cierta espectacularidad, para lo que se espera de la franquicia donde el componente cerebral debe primar.
De la tripulación y los personajes en general no tengo nada malo que decir, con
un casting muy interesante y acertado. Aunque celebré que Michelle Yeoh (“Tigre y Dragón”) interpretara a una capitana, lo cierto es que aún no he visto en ella un gran personaje. De hecho,
el único personaje realmente bien presentado es Michael Burnham (a la que da vida Sonequa Martin-Green, "The Walking Dead"), auténtica protagonista y con una base muy interesante. La inclusión de Sarek, el padre de nuestro querido Spock, resulta polémica en cuanto a errores de continuidad con la saga, pero obviando eso que no me parece tan flagrante, lo he disfrutado, y encontrarlo encarnado por James Frain (“Gotham”) ha sido una sorpresa por lo bien que encaja. En realidad, yo he visto bien a todos, aunque a la tripulación se le ha dado de lado, excepto a tres: La Capitana Georgiou, Michael Burnham y el teniente Saru. Esto puede ser un defecto, pero teniendo en cuenta que esto no ha hecho más que empezar, se da por hecho que
quedan muchos personajes por desarrollar. Más aun viendo el desenlace de esta introducción, y sabiendo que todavía les falta sentarse en una nueva nave con un nuevo Capitán, que interpretará Jason Isaacs (“The OA”, “La Cura del Bienestar”) acaparando protagonismo. Espero que logren capítulo a capítulo crear una tripulación que se gane nuestra simpatía y, por qué no, nuestro cariño.
En cuanto a la historia que se nos cuenta, y
el tono, me ha gustado bastante. Me ha desconcertado un poco el posible mensaje en defensa de los ataques preventivos que nos deja, pero esto solo es
una interpretación y no una verdad absoluta. Espero que nos vayan aclarando este punto, y apunten más claramente a la ideología conocida de “La Federación” no solo en su comportamiento, sino en las posibles lecturas y moralejas que nos deje “Star Trek: Discovery”. En este estreno encontramos ya
mucha tensión en el puente, mucha discusión sobre la acción más conveniente, un montón de cultura Klingon genialmente representada, y un buen aderezo de acción con excursión fuera de la nave, batalla espacial y algo de pelea cuerpo a cuerpo, funcional solamente. En mi opinión todo esto está muy
bien equilibrado, con la clara intención de contentar a los que puede parecerles pesada la parte más intelectual, a pesar de que esta no es tampoco muy dura. A mí la
gran presencia dentro de la nave Klingon con sus problemas internos me ha gustado, es exótico, interesante y nos han ubicado muy bien en su situación y personajes. Pienso que nos ha aclarado muchas cosas acerca de cómo puede ser esta nueva serie, que tan difícil lo tenía.
Faltan muchas cosas, pero con solo los dos primeros episodios, no estoy seguro de cuánto más se podía pedir. Todo depende de cómo siga, pues las grandes series no es cómo arrancan, sino lo que nos vayan dejando poco a poco.
La introducción no está mal, es resultona y con un estilo muy actual, pero a mí, personalmente, no me ha llegado demasiado. Pienso en las que tuvieron las series anteriores y se me queda demasiado minimalista,
demasiado conceptual. El tiempo dirá, espero verla muchas más veces, o incluso que en futuras temporadas (por dios, que vaya renovando) pueda variar. De la música me ha gustado encontrar las reminiscencias más clásicas en el tema central, pero no recuerdo gran cosa de la que sonaba en otros momentos.
Veredicto: Hay que verla. Se
la recomiendo a todos los que les gusta el universo Trekkie más allá de las últimas películas, porque sienta unas bases prometedoras y ofrece un tono casi inesperado por la coherencia que guarda con el espíritu que cité al comienzo de este análisis. No me ha dejado encandilado, pero
la veo prometedora, con muchos aciertos y algunos huecos que espero que se vayan rellenando. No es una película, donde la épica y la acción aspiran a la perfección, por lo que la juzgo conforme a sus antecedentes seriales, que es lo que yo aprecio y pido,
los elementos diferenciadores. Hay momentos muy interesantes, sobre todo el final, que deja con muchas ganas de saber qué pasará en un tercer capítulo que bien podría ser el 1, por el carácter de prólogo de los dos primeros. Aún le queda todo por hacer. Como deseo, yo solo pido que no se centren exclusivamente en el conflicto presentado, sino que nos den algunos arcos argumentales independientes, con exploración, “discoverys”, y en definitiva elementos sci-fy tan locos como en los mejores tiempos.
Un saludo a tod@s, ahora sí, trekkies.
PD: ¿En serio a alguien le llama la atención una capitana en Star Trek? ¿Una protagonista femenina? Que no digan más, seguro que les parece que hay negros por las presiones de la corrección política actual. Y veréis cuando salga algún homosexual, o ¡vete tú a saber qué! Lo que hay que oír.