Bueno, tras más de treinta horas con el juego, en un PC que lo mueve con la gorra, ya tengo una opinión definitiva sobre el juego. Y mucho me temo que inamovible.
Lo resumiré diciendo que estoy muy de acuerdo con el vídeo que puso
thejesu en la página anterior.
Esto es un Diablo con ínfulas, un Diablo en primera persona, poco más. El poco más es la calidad de los escenarios (preciosos) y el componente de exploración, que está muy logrado y que convierte el explorar una cueva en una aventura genial.
Pero claro, mola las veinte primeras cuevas / mazmorras / minas. Luego el resto es tooodo igual. Entrar, matar a todo dios, recoger todo lo que puedas, vender lo que sobre. Una y otra vez, una y otra vez.
Algunos dirán que Diablo III es exactamente eso y que aún así me gusta. Si. Pero es que Diablo es divertido, está equilibrado, engancha, tiene un control exquisito. Skyrim no. Es lo mismo que le pasa a Torchlight. Diablo es Diablo. Tiene "algo".
Vamos, que para mi es uno de los juegos más sobrevalorados de la pasada generación. Creo que todo esto es producto principalmente de dos cosas:
La primera es la fama. The Elder Scrolls es un nombre que evoca verdaderos recuerdos de rol. Pero claro, era verdadero rol hace tres entregas. Lo de ahora es otra cosa. Pese a eso, los fanáticos defenderán esta saga a capa y espada, aunque cada vez se parezca menos al original. Ceguera de fan.
La otra es el efecto "wow". Las primeras horas con este juego (cuando no te ametralla con sus bugs) son de "wow". Porque es bonito, es enorme, es abrumador. Parece que va a ser la ostia... Y claro, como el 90% de los medios hace sus análisis con una sola versión y con apenas tres tardes de juego, las notas son las que son, las de alguien que está en pleno efecto "wow" y que no ha llegado a ver el bajón que pega el juego una vez que se pasa la novedad y una vez que te enfrascas en las insulsas misiones de la historia.
Porque ese es el problema. Una vez avanzas hasta cierto punto, todo se resume en andar, matar lo que encuentres por el camino y llegar al siguiente punto de control. No hay nada que te obligue a seguir jugando, mas allá de subir de nivel y conseguir armaduras. Lo cual no es malo, pero en este juego se hace taaan pesado...
Pese a eso, creo que tendré siempre el juego instalado, para jugar a sorbos, poco a poco. Empecé con un guerrero de mandoble y poco a poco descubrí que mi verdadera vocación es el arco, así que empezaré un personaje nuevo, esta vez arquero desde el principio y ya veremos a dónde llego.
Resumen para vagos: perfecto ejemplo de que las notas y los análisis no valen para nada y de que la pantomima de "juego del año" es, eso, una pantomima.