Terminado lo que faltaba de "Tarás Bulba", una novela corta de 170 páginas; ahora un escritor utilizaría 600 para contar lo mismo, y no para mejor…
Final terrible para los personajes principales, aunque Gogol haga notar su afecto (a fin de cuentas una historia de los suyos) por la poética bárbara y el costumbrismo vital de los cosacos. Esta es de esas historias en que ahora teñirían con importante vena justificatoria de los actos de los “héroes” (que si están oprimidos, tiene hambre, etc) pero aquí las alusiones y excusas de índole nacional o religiosa acaban pareciendo gratuitas, deglutidas por la prominente sed de sangre que preside el relato. Muy buena novelita.
Si te gusta la novela corta te recomiendo Psicosis, de Bloch, se come a la peli, que ya es decir...
Lo importante es que hablen de ti, aunque sea bien.
DALÍ