Cita Iniciado por T. Kurosawa Ver mensaje
En el fondo, esta simplificación es un mal típico de nuestro tiempo; las complejidades y los recovecos ideológicos, la reflexión sobre lo bueno y lo malo de cada postura cada vez tienen menos cabida en nuestra cultura, y son paulatinamente sustituidos por criterios estéticos sin dobleces, que no admiten diversidad de interpretaciones y/o puntos de vista y ofrecen moralejas prefabricadas. Así se está creando una nueva progresía, un nuevo pensamiento "de izquierdas" y/o "libertario" que no es más que otro producto más, otro sector de consumidores que parece contentarse con que algo "parezca" revolucionario y/o audaz aunque emplee exactamente los mismos métodos y la misma ausencia de crítica y reflexión que sus contrarios.
Interesante reflexión. Pero creo que, al final, incurres en el mismo error que denuncias: ¿por qué los contrarios adolecen de crítica y reflexión? ¿Es una condición sine qua non del pensamiento conservador?

Centrándome en la película, dos apuntes. Un caso más (¡y van...!) de estética sobre contenido, à la 300, y un paso atrás en cuanto a la riqueza que transmite el cómic.

PD: El conde de Montecristo (la novela) sólo tiene un fallo: el arrepentimiento final de Edmundo Dantès. Una cesión imperdonable por parte de Dumas.