Me hace gracia que la gente se ponga las manos a la cabeza porque Avatar es un refrito (que lo es). A mí, si la película me funciona, no me parece algo negativo. Y la falta de originalidad ya me lo compensa el diseño artístico y el espectáculo que supone.

Me hace gracia, más que nada porque luego nadie se despeina a la hora de adorar Star Wars o Indiana Jones, cuando son tan refritos como lo último del camionero.