Quizás la original no sea redonda, pero es icónica y está repleta de escenas antológicas, además de actrices que lo bordan como Sissy Spacek, Nancy Allen, Piper Laurie o Betty Buckley. No hay más que comparar la escena del baile en ambas, donde en el film de De Palma es todo un prodigio de montaje, tensión y virtuosismo (impagable música de Pino Donaggio), aquí se convierte es algo efectista (¡hasta tres planos distintos del cubo!!) y anticlimático (los FX funcionan por acumulación). Es cierto que los efectos han mejorado y ampliado su repertorio, que Alex Russell da más morbo que Travolta y que Julianne Moore humaniza el personaje de la madre, pero termina siendo un calco intrascendente cuyos méritos proceden de la adaptación anterior, demasiado imponente para hacernos olvidarla y/o hacerle sombra.




LinkBack URL
About LinkBacks
Citar
