Es uno de los detalles que más resaltan, tanto con respecto a la de Carpenter, como al clásico de Hawks, en el que se palpa el sentimiento de la camaradería y, por encima de todo, la amistad (uno de los puntos referentes del gran realizador). También noto que la fotografía de la de Carpenter es más de mi agrado, más cromática; ésta es más monocroma, más gris.