Me pareció tediosa, sumamente larga y un ejemplo de que sin buenos diálogos es imposible hacer interesante una historia por muy bien arropada que esté por la ambientación (localizaciones, escenarios, vestuario, etc). Además, la protagonista me resultó cargante y repetitiva porque se pasa toda la película haciendo lo mismo (o sin hacer nada).

Me recordó un poco a la impresión que me dio The Wolfman en 2010 e incluso aquella película me pareció más entretenida.

Por comparaciones más recientes posibles, Bram Stoker's Dracula de Coppola se me pasa en un suspiro cada vez que la veo.

La novela la leí hace veinte años y tendría que echarle un ojo para refrescar la memoria.