Personalmente puedo decir que vi Ciudadano Kane con 13 o 14 años y me pareció acojonante. La volví a ver con 20, la entendí mejor y me pareció aún más acojonante. Y la he vuelto a ver después otras veces y cada vez me parece más y más acojonante.
Yo creo que es una peli que no cabe medirla por el "me gusta, no me gusta"; la fama la tiene merecida por criterios objetivos, no por una moda coyuntural o pasajera sobre el medio cinematográfico. Ciudadano Kane es tal cúmulo de audacias y virtuosismos narrativos y técnicos que no se me ocurren más de cinco pelis que puedan comparársela en complejidad y talento. Hacen falta cientos de posts para hablar de sus virtudes, pero resumiendo...
Argumento: en una época de biopics hagiográficos de personajes intachables, Welles se atreve con una biografía de un personaje inspirado en la realidad y de valores morales cuestionables, contraponiendo su imagen pública, paradigma del sueño americano en el que un hombre humilde puede llegar a lo más alto, con la realidad de su vida, mostrando todos los aspectos de su personalidad: su megalomanía, su capacidad de manipulación, sus pulsiones sexuales, etc...
Por el camino, Welles retrata sin tapujos cada uno de los medios o estamentos sociales que toca Kane: el periodismo con su sensacionalismo, sus medias verdades e incluso las guerras mediatizadas; la manipulación y corrupción política y la doble moral de los dirigentes; la estupidez y el ostracismo de la opinión pública que se divide entre adorar o deplorar a Kane y perder el tiempo en dilucidar si es un "fascista" o un "comunista"... Welles además hace mención constante a hechos reales del pasado reciente de cuando se rodó el film, lo que contribuye a una identificación mucho más rápida de lo que se cuenta.
Es tal la variedad temática y las referencias que prácticamente cada plano y cada diálogo tiene información para llenar un post.
Estructura narrativa y montaje: Welles huye por completo de la linealidad para componer su peli como un rompecabezas con continuos saltos temporales; le narración se mueve hacia delante y hacia atrás continuamente, sumando dos más dos en base a declaraciones de personajes y haciendo que el espectador participe activamente asumiendo el rol de investigador. Se juega con el punto de vista subjetivo, de manera que al comenzar, el espectador conoce la imagen pública de Kane, y poco a poco descubre la imagen privada.
La forma en que están hilvanados los sucesos a través de imágenes, conceptos, frases, objetos, etc... es de caersele la baba a uno. El montaje de la película es de fábula, recoge lo mejor que había hasta entonces en Hollywood y al mismo tiempo rompe con ello (y prácticamente con todo lo que se ha hecho después) Los pasos temporales de una escena a otro pueden sucederse a través de una acción, una foto, un movimiento de la cámara, en un alarde de virtuosismo que no se veía en el medio desde Eisenstein.
Pero, aparte de esto, Welles consigue que su personaje protagonista sea un personaje en off, retratado a base de declaraciones, con cortes documentales, noticiarios, etc... creando un nuevo género: el falso documental.
Puesta en escena y fotografía: Otro delirio. Maquetas, matte paintings, dobles exposiciones, perspectivas trucadas, efectos atmosféricos, estudios con techos, iluminaciones audaces, etc, etc, etc... prácticamente todo truco disponible en el momento fue empleado en esta película para conseguir un aspecto visual barroco, desaforado e imitado hasta la saciedad. Es destacable la postproducción en laboratorio para añadir, por ejemplo, ruido de fondo y rayajos a los cortes documentales.
Planificación: Welles hace de la cámara un personaje más. Las partes documentales están rodadas reproduciendo con exactitud el estilo documental de la época; para lo demás, se emplean largos travellings, picados, contrapicados, primeros planos a bocajarro, etc... todo tipo de recurso expresivo que influya sobre el ánimo del espectador para introducirlo en la psique de los personajes retratados.
El conjunto de todo esto hace de Ciudadano Kane una obra capital, situada más allá de opiniones, única e indiscutible; prácticamente una enciclopedia de como hacer cine cuyo análisis exhaustivo debería suponer una única asignatura en una escuela audiovisual. Ciudadano Kane sentó unas bases en el medio que siguen vigentes a día de hoy, fue tan revolucionaria que sus ecos no empezaron a notarse hasta 20 o 30 años después de ser rodada.
:ipon