Me ha costado un poco porque se han mezclado las vacaciones y sobre todo otras series pero he terminado la primera temporada de Friday Night Lights.
Me ha gustado, y bastante.
Para los que no la conozcan: gira alrededor de una temporada completa de un equipo de football ficiticio (los Panthers) de la ficticia localidad tejana de Dillon. El equipo es de instituto y su entrenador, algunos de los jugadores, y sus respectivas familias son el eje central de la serie al tiempo que vamos viendo como progresa el equipo en el campeonato estatal que
Los primeros episodios, como en tantas series que empiezan en un suerte de in media res (sin episodio piloto diseñado para engancharte), son algo confusos porque aunque las tramas y personajes son puro manual de las series de instituto, el tema deportivo sorprende si no eres o bien aficionado al tema o directamente conocedor de esa faceta que muestra FNL. Yo no soy ni una cosa ni la otra (a mi me va el basket, tennis, motos).
Lo primero que sorprende es lo, aparentemente exagerado, casi absurdo, de la trascendencia de los Panthers. Todo el pueblo vive volcado en ellos. Van al estadio, viajan con ellos. Hay TV (local pero parece que otras también), radio, entrevistas, ruedas de prensa. Hasta ahí vale. Pero es que no es un equipo profesional o universitario (eso sí lo conozco: NCAA y similares pueden atraer la misma o más gente que equipos profesionales) sino uno de instituto, chavales de 16 ó 17 años.
Eso es real? Existe? Seguro que existir, existe, en Estados Unidos el deporte es vida, y pueden llegar a ser enormemente locales/estatales en eso, pero pregunto si existe a los niveles de los Panther. Si es real no tengo nada que decir. Sino, creo que afecta a mi suspensión de incredulidad por exagerado desde mi punto de vista europeo.
Lo bueno es que como toda serie que se centra en una temática especializada, si está bien hecha, poco importa que no degustes la premisa en la vida real. Y FNL está muy bien hecha. En lo formal usan cámara en mano, la tipo nerviosa, tipo documental, que se hace muy de la década anterior pero te acostumbras en nada y le da un plus a los momentos muertos, convirtiendo algunos diálogos en más creíbles.
Como decía los personajes y sus tramas son todos del manual de serie de instituto. Tampoco creo que haya un desarrollo de los primeros que sea excepcional, es bueno, pero sin alardes. Y lo mismo con las tramas, casí que en ese sentido algo peor porque todo está muy visto, a veces todo sucede muy rápido (en algunos episodios hay tema de la semana: los cuernos, las drogas). Y los partidos, muy bien rodados, siguen guiones a lo Campeones: el partido empieza mal, parece que vamos a perder pero recuperamos al final. Muy épico.
Volviendo a los personajes, todos se alejan poco de ese citado manual: las chicas son de escándalo, los chicos son unos de escándalo y otros no tanto (al revés no sería tan comercial el tema). El matrimonio protagonista da gusto verlo. Y sobre todo, el gran tema que me cuesta en las series de instituto: actores adultos interpretando a chavales de 16. Se nota y eso me saca del tema muchas veces. Son como adultos pero de 16 años. Algunos viven casi solos, con su furgoneta y un físico de 20 y pico. Algunos casos son más creíbles que otros pero entiendo que forma parte del mencionado manual de la serie de instituto.
Pero y qué? El tema es que el pegamento que une todo eso, todo eso aparentemente tópico, funciona, y el conjunto se vuelve superior a la suma de las partes. Al final conoces a los personajes, te importan dentro de unos mínimos, la serie cuenta algo y lo cuenta con estilo, con personalidad. Sucede cuando lo formal y cuando el ritmo elevan lo ya visto muchas veces a algo bien presentado, digerible, agradable y sobre todo satisfactorio.
Destaco también otro personaje: Texas. La religión, el tema racial, el orgullo local... Me gusta eso, le añade un plus de personalidad a FNL.
Es simple pero si miramos a lo que juega FNL, lo hace muy bien.