¿Hablamos de auténticas maldiciones egipcias? Uno de los géneros más curiosos de la literatura del Antiguo Egipto eran las cartas dirigidas a los difuntos. Junto con las ofrendas que los vivos ponían en las tumbas, a veces ponían cartas, escritas a veces en el propio recipiente de cerámica que las contenía,
pidiendo consejo al difunto para asuntos difíciles o lamentándose de su ausencia. En las Islas Canarias, antes de la conquista hispánica, había una costumbre parecida, que se ha conservado en algunos lugares de las islas (en la Gomera) cada vez que muere un niño: como se pensaba que los niños tenían una capacidad especial para comunicarse con el más allá, se les entregaban mensajes para que los transmitieran a otros difuntos: hoy en día se los escriben en papelitos que les ponen debajo de los brazos.
http://www.mundoguanche.com/portada...=23&apartado=&nombre_apartado=Mundo funerario
http://books.google.es/books?id=pbh...a=X&ei=zUbPUIXvDePA0QXI2IDQBw&ved=0CGQQ6AEwCQ
Aunque los egipcios antiguos trataban con mucho respeto a sus muertos y no hallaban molestas a sus momias, parece que algunos se sintieron perseguidos por alguna de ellas, como si el difunto en cuestión tuviera algo que reprochar a los vivos y volviera para recordárselo. Esto es lo que se desprende de alguna de tales cartas a los difuntos conservadas hasta el día de hoy. A este respecto, es muy famosa la carta a Ankhiry:
http://www.egiptologia.com/religion-y-mitologia/66-terminos-y-textos/411-cartas-a-los-muertos.html
«Al excelente espíritu de Ankhiry: ¿Qué crimen cometí contra ti para haber llegado a esta miserable situación en la que me encuentro?, ¿qué es lo que te he hecho? Lo que tú has hecho es poner la mano sobre mí, aunque yo no había cometido crimen alguno contra ti. Desde que yo vivía como marido contigo hasta el día de hoy ¿qué hice contra tí que hubiera tenido que ocultar?, ¿qué es Go que hice) contra ti? Lo que has hecho es que yo tenga que presentar esta acusación contra ti. ¿Qué es lo que te he hecho? Voy a presentar un litigio contra ti con palabras de mi boca ante la Enéada de Dioses que está en Occidente, y se decidirá entre tú y yo (por medio de) este escrito... ¿Qué es lo que te he hecho? Te hice mujer (casada) cuando yo (aún) era joven, y estuve contigo mientras ocupaba todo tipo de cargos. Estuve contigo y no te alejé. No permití que tu corazón sufriera. Y lo hice cuando era joven y ocupaba todo tipo de cargos importantes para el Faraón, v.p.s. Y no te aparté diciendo: "Ella ha estado (siempre) con(migo)" —así hablé yo. Y (respecto a) cualquiera que llegara a mí en tu presencia, no lo recibía por atención a ti, diciendo: "Actuaré de acuerdo con tu deseo." Y ahora, mira, no permites que mi corazón se reconforte. Seré juzgado contigo, y se discernirá la maldad de la justicia.
Mira, cuando adiestraba a los oficiales para el ejército del Faraón, v.p.s. [vida, prosperidad, salud], y su caballería, (hice) que ellos vinieran y se tendieran sobre sus vientres ante ti, trayendo todo tipo de buenas cosas, para depositarlas ante ti. Nada oculté de ti en tu día de vida. No permití que sufrieras dolor alguno de cualquier cosa que yo hubiera hecho contigo a la manera de un señor. Ni me encontraste desatendiéndote (?) a la manera de un campesino que entra en una casa extraña. No permití que hombre alguno pudiera echarme en cara algo que yo hubiese hecho contigo. Y cuando me colocaron en el puesto en el que (ahora) estoy, fui incapaz de marchar, según mi costumbre (?), y llegué a hacer lo que uno como yo hace cuando está en el hogar, (respecto a) tus ungüentos, tus provisiones igualmente, y también tus ropas; y te fueron traídos; no los puse en otro sitio diciendo: "La mujer está aquí" —así hablé yo. Además, no te descuidé.
Pero, mira, no aprecias el bien que hice contigo. Envío (el mensaje) para hacer que conozcas lo que estás provocando. Cuando enfermaste del mal que tuviste, yo (hice que viniera) un médico que te trató, y él hizo todo aquello de lo que tú le dijiste: "Hazlo". Y cuando acompañé al Faraón hacia el sur y llegó a ser en ti esta condición [cuando Ankhiry falleció], pasé el total de ocho meses sin comer ni beber como es uso de la gente. Y cuando llegué a Menfis, solicité (dejar) al faraón, y (corrí) al (lugar) en que tú estabas. Lloré tremendamente junto con mi gente en presencia de mi barrio. Proporcioné ropas de lino para ataviarte; hice que se fabricaran muchos vestidos, y no dejé que ninguna cosa buena no fuese hecha para ti. Pero no distingues el bien del mal. Se decidirá entre tú y yo. Mira, las hermanas de la casa, no he entrado en ninguna de ellas.»
http://elseoritodemantorroto.blogspot.com.es/2010/06/una-carta-al-difunto-papiro-leyden-371.html
¿Un marido perseguido por la vengativa momia de su difunta esposa que tenía algo que echarle en cara? ¿Problemas de conciencia por algo que le hizo a la parienta antes de que esta feneciera?
La carta a Ankhiry, y la estatuílla a que se halló atada.