El precio de los juegos es una locura, los usuarios han aprendido a no comprar hasta que el juego baje o se esperan a que se lo "regalen" en Gamepass o Plus.
A mi juicio, la culpa no es del Game Pass, es de que salgan ciertos juegos total y absolutamente rotos al mercado que obviamente, se deprecian a la velocidad de la luz (véase Forspoken).
Por otro lado, olvidamos variables como un mercado saturado donde todos los meses se ponen a la venta varios lanzamientos triple A y tanto el dinero (en un contexto donde la vida se ha encarecido mucho, también se limitan las gastos, sobre todo si los videojuegos compiten con otras formas de ocio, que nos olvidamos que a la gente también le gusta pagar Netflix, salir de copas, etc) como el tiempo de la gente (considero que se va implantando progresivamente la tendencia de acumular menos y acabar ciertos títulos antes de comenzar otros), es finito.
Experimentos locos y rentabilidades dudosas, como meterte en el nicho de las VR, sin mimar la experiencia y al usuario previo, que viene escaldado.
Coincido, apuesta muy arriesgada, como la de apostar todo al cesto de los GaaS.
E insisto que debe cambiar la mentalidad en torno a la exclusividades y el marketing, es inviable pagar decenas y cientos de millones de dólares, para que sólo una parte limitada de los jugadores, pueda acceder a dicha experiencia (debes obtener ventas colosales para compensar la inversión y ni aún así, los resultados fiscales de Sony no mienten), además de gastar 100 o 150 millones en cada triple A sólo en el área marketing. Eso no hay quien lo sostenga.
Y Sony tiene suerte de aún no haber tropezado, porque como lo haga y una de esas descomunales inversiones salgan mal, el agujero en la contabilidad será de órdago...
Nintendo está en la misma situación de mercado que todos los demás, pero no despide. ¿Por qué? No es sólo porque le vaya bien (que le va), como digo a EA le va de PM y despide porque puede. Es porque es una empresa japonesa tradicional y funciona diferente a las empresas occidentales.
A Sony se le olvidó esa parte de sus raíces
