A
Albert Dirac
Invitado
Lo más cercano a Dios que se puede estar. Para que decir más
Es curioso.
Yo no creo que exista ningún Dios, al menos ninguno que nos haya creado a su imagen y semejanza, y se preocupe por nuestra existencia individual.
Pero sí que es perfectamente posible encontrar como artistas creyentes son capaces de incorporar de alguna manera esa idea de Transcendencia en su obra. Evidentemente, Bach es un claro ejemplo.
Otra obra en la que, personalmente, tengo esa misma sensación, no de estar cerca de Dios, pero sí de estar cerca de la idea de Dios del compositor, en este caso Olivier Messiaen: