Re: La saga de Arma Letal me vence por completo
¡¡¡Arma letal es un clasico!!!! Una película 100%, un filme con alma, una pequeña obra maestra del cine de acción. La película comienza mostrándonos los paralelismos entre los dos protagonistas (uno, un maduro padre de familia y sensato policía, otro un tipo quemado, violento, irascible, al borde del suicidio) y luego va jugando con lo que se nos ha mostrado. Es la buddy movie por excelencia, leñe

Solo por la primera media hora, o escenas clásicas, como la de la azotea (me es imposible no reirme viendola, es FORMIDABLE) la tortura a los polis, la pelea final con Gary Busey... por supuesto, es una película imposible de tomar en serio. Es un cómic hecho película, con malos de comic (Gary Busey como perfecto ejemplo) muy malos, invulnerables y poderosos, haciendo la puñeta a los buenos. Es cierto que en la parte final se acumulan algunos momentos más increíbles, que le quitan emoción, te da la sensación de estar viendo una secuela de Rambo, con héroes indestructibles al servicio de la ley y el orden que soportan torturas, carreras por toda la ciudad y peleas, todo sin despeinarse. Pero por un desmadre puntual de guión no se puede invalidar toda una película, que además tiene tantos aciertos.
Eso si, no puedo estar mas de acuerdo: las secuelas son infumables. La segunda aún aún, aunque Riggs ya entra en la categoría de "Rambo" con más estupideces de cara a la galería, pero solo por ese malo cabrón con inmunidad diplomática, o por el personaje delirante de Joe Pesci, la película está bien, aprobada sin más. La tercera y la cuarta me parecen al mismo nivel, buddy movies al servicio de lucir a unos actores encasillados en sus papeles, y repitiendo constantemente los tópicos que estos habían inmortalizado en la primera y segunda parte. Pero no funciona. Ni siquiera cuando intentan meter nuevos personajes relevantes (Rene Russo) o intentar tocar temas "serios" con momentos más dramáticos (la muerte del chaval en la tercera parte, o la inmigración en la cuarta) no deja de ser un intento de renovarse, a sabiendas de que la fórmula ya está agotada.