Arma Letal.
Tiroteos, persecuciones, explosiones, hostias (en este tipo de cine no hay peleas, hay hostias), saltos, caídas, armas, escenarios diversos y peculiares, chulería, humor, lenguaje “malsonante”, el carisma de los incorrectos … Esto es el cine de acción de los 80. Esto es cine de ACCIÓN.
Entre las películas de Stallone, Schwarzenegger, La Jungla de Cristal y la que nos ocupa se cimentó el cine de acción moderno, películas no solo de los 80, sino ochenteras, que a tantas generaciones nos embaucaron tantas veces en el cine y la televisión. Muchas de esas generaciones con edades para las que estas películas se nos quedaban grandes, pero cómo las disfrutábamos. Las veíamos con nuestros padres, con nuestros hermanos, nuestros amigos y muchos años después seguíamos hablando de ellas con devoción. Y es que pasa el tiempo y acabamos olvidando un poco alguna de ellas, las volvemos a ver y vuelve a atraparnos su magnetismo. Claro que el factor nostalgia influye, pero no puede ser solo eso.
Y es que son muy diferentes al cine de acción actual, a pesar de que se pretenda siempre reciclar sus ideas. No solo por la falta de refinados efectos digitales, sino por los tiempos que corren y por el público al que se dirigen (ahora más joven porque son los que llenan las salas, dicen). La imposición del PG-13 por las productoras (o peor, PG a secas), y una creatividad que atiende a factores bien distintos, llevan dejando huella mucho tiempo. Además, los personajes, los actores y sus interpretaciones, en general hoy o son más planos y correctos, o buscan la provocación de una forma desesperada y ridícula.
Yo nunca le había dado mucha importancia a esta saga, la verdad. Pero hace poco me he vuelto a ver todas en una semana, y QUÉ BUENAS. Recordaba cachos, pero no las tenía nada frescas, había olvidado la mayoría.
La Primera: la mejor. Es obvio y era de esperar, pero es que me sorprendió hasta qué punto es buena. La famosa química entre los protagonistas de esta buddy-cop movie fundacional aguanta gran peso de la historia, es la identidad de la saga. Pero la presentación de los personajes, y la profundidad dramática de Riggs es algo que solo nos da esta. Realmente es la más completa y equilibrada, casi como si esta fuese la película y el resto una serie de televisión basada en su éxito. Partes como la del desierto, o Riggs corriendo por la carretera tienen gran fuerza visual. Sobre la discutida parte final, por lo Rambo que se pone Mel Gibbson, a mí me gustó mucho porque nos da un gran clímax, serio, dramático, épico… Claro que tiene mucho de la fantasía de los héroes americanos, con su violencia y su americanada, pero también eso es algo que forma parte de este tipo de cine, que no solo no me molesta, si no que me gusta y es lo que espero de él.
La segunda: la más recordada. Al menos por mí, que en su día fue la que más veces vi por televisión y por supuesto la recordadísima escena de la bomba bajo el wáter. También quedó para el recuerdo cuando acribillan la caravana. Aquí la hermandad entre los dos polis, al principio tan opuestos, ya está muy consolidada, no sorprende, pero mantiene su credibilidad y hace que el espectador forme parte de ella casi de un modo voyerista. El guion que se plantea solo tira del hilo, con más acción, más humor, explosiones… pero en realidad esto ya es como “Las aventuras de Riggs y Murtaughs”, más plana, con todo el peso sobre el caso que investigan solamente. La pistola de clavos también es algo que marca, sobre todo a los malos.
La tercera: Otro capítulo. Empieza con una buena explosión, enorme, que es lo que queremos. Y el humor ya no forma parte de la película de acción, sino que convierte a esta en una especie de comedia de acción. Es peor que las anteriores sin duda, pero yo no diría mala. Me divierte seguir viendo al dúo y cómo les va. Me llamó la atención que algo que yo consideraba icónico en la saga, la caravana, esta vez no sale. El personaje de Rene Russo me gusta, por ejemplo, mucho más que el de Joe Pesci (soy de los que me cuesta aguantarle). Considerando esta entrega más como “Las nuevas aventuras de Riggs y Murtaughs”, que una película que te lo ofrezca todo en sí misma, está bien que avance la vida de Riggs y necesitaba una pareja. La escena de la “competición de cicatrices” ha sido varias veces imitada y parodiada en otras producciones. Las escenas de acción siguen estando a la altura, y las interpretaciones de los protagonistas muy enérgicas. Supongo que deben caerte bien para disfrutar con la película.
La cuarta: la única que vi en el cine. Ya en aquel entonces, sin tener muy presente el resto de la saga ni tener un gran criterio cinematográfico lo que me llamó la atención fueron las buenas escenas de acción. Lógico. Para empezar, el tío del lanzallamas, situación extravagante pero que ya despierta la sonrisa a fogonazos. Y ahí conocí a Jet Li, y me impresionó. Han criticado su interpretación, pero no creo que fuese un papel que requiriese otra cosa. Es un malo, punto. Es exótico y muy peligroso, con él tonterías las justas, que son ninguna. Y el clímax final genial, se siente el peligro en esa pelea desigual cuando se anticipa. La persecución en coche, calidad marca de la casa. Y Chris Rock también me gustó, me parece más irritante Joe Pesci, y saliendo lo poco que sale (más hubiera sido excesivo) y aportando las gracias del noviazgo con la hija de Murtaughs, me parece muy adecuado. La única en la que Riggs no lleva la melenita, por cierto. Para mí es un buen cierre a la saga. Resulta simpática al nivel de la tercera, y aunque lejos de la primera si te gusta el género divierte.
La fotografía de la primera es mejor que la del resto, pero siempre es adecuada y por momentos muy buena, cuidada.
Y a grandes rasgos esa es mi opinión de Arma Letal. Otro hito. Montones de escenas para el recuerdo. Una saga que le debe muchísimo a Mel Gibson, porque no nos engañemos, Danny Glover está muy bien, pero Gibson es el show, carisma hermano de Jonh McClane. Es diversión desde que aparece el título rasgado en la pantalla.
Por cierto, las comparaciones con un cine más serio, de más alta cultura, son completamente innecesarias. Pueden gustarte géneros totalmente diferentes sin avergonzarte. Da igual si eres fan acérrimo o se te hace un placer culpable. Lo que está claro es que esta clase de producciones no desmerecen ningún mérito, y que en ellas hay mucho talento en cada uno de sus apartados.
Pdta.: El único momento de Leo Getz (Pesci) con el que me quedo es al final de Arma Letal 3, con toda la familia Murtaugh en el cuarto de baño, entra él y cuando ve a Danny Glover en la bañera dice algo como
"¿Dónde está Riggs? ¿Cómo puede aguantar la respiración?"
