La película tiene poco diálogo y mi valoración también.
Un documental de recreación histórica filmado exquisitamente y narrado visualmente como hacía mucho tiempo que no veía hablar tanto a esos ojos abatidos y esos pensamientos que solo se adquieren en situaciones límite.
Es un paréntesis en la carrera de Nolan para hacer lo que mejor sabe hacer. Una película que solo destacará si se ve en una pantalla grande. Ningún formato doméstico en televisión podrá nunca recrear la experiencia. Suerte los que tengáis proyector y pantalla.
Le doy un 8. No es mejor ni peor que nada en concreto. Es arte cinematográfico. Es el Acorazado Potemkin del siglo XXI.




LinkBack URL
About LinkBacks
Citar
