En ocasiones no sabemos apreciar lo que actualmente tenemos como el 16:9. Todavía queremos más sin estar sin siquiera implantadas realmente las 4K, menos todavía 5K, o ya que estamos mencionándose ya las 8K e incluso 10K. Vamos, irreal e incomprensible. A lo que seguramente el formato de las televisiones también variarán, y costarán lo suyo, desde luego, por la tan ansiada novedad, inútil repito, en muchos más casos de los que queremos darnos cuenta.

Existe gente que aún aprecia su 4:3, cosa que respeto pero para mi, donde se encuentre una pantalla actual huyendo de las scanlines no vuelvo atrás ni por asomo.

Está claro que en esta ocasión la delantera la están tomando los monitores para videojuegos en parte a su bajísima respuesta de frecuencia y para quienes aman el cine, pero distan en precios frente a las pantallas de grandes dimensiones, que tarde o temprano adoptarán dicho formato.

En cuanto al cable HDMI pues bueno, aportará grandes ventajas, pero ¿a qué precios?

O sea, quien se compre algo ahora y en un futuro próximo ya se lo está comprando de manera obsoleta.

Sinceramente, yo compraría lo que ahora se encuentra en el mercado para darle un conveniente uso pagando una cantidad realmente necesaria para tal fin. Luego, en caso de avería o simplemente capricho, estando ya estandarizado me adentraría en estas novedades.

Razones por lo que lo comento:
Una cosa hoy lleva a la otra quien quiera estar a la última, por lo que quiera ahora mismo comprar no le va a servir luego.

Oooh, una Xbox One X o un reproductor alto de gama (dinerito al canto a invertir) con unas 4K que en cuestión de juegos ¿realmente todos llegan a los 60 Hz?

Y si no, cableado nuevo, pantalla, receptor de sonido digital nuevo, proyector, Pc como gráficas...

¿Se quiere lo último sin aprovechar y para cambiar antes en un menor periodo de tiempo?

Pues nada, seguir, seguir, así los fabricantes seguirán tomándonos más todavía el pelo y ellos incompatibilizando sus productos para generarles más beneficios.

Está claro que el interés actual y desde hace mucho tiempo ese es el objetivo.

¡Qué incautos somos!