Gracias por tu aportación, Orchid. Efectivamente, Caine, por ser un auténtico dominador de casi todas las artes, es muy polifacético. Me viene ahora a la cabeza algún trabajo con Paolo Fresu de excepcional calidad.

Espero que se vaya uniendo y animando más gente y empecemos a escribir algo sobre jazz.


Algunos otros discos que deberían figurar en un espacio como este son los que realizó Freddie Hubbard, producidos entre 1970 y 1972, con tres trabajos impresionantes, un reparto a la misma altura que la calidad de los discos y para mí probablemente en la mejor época de Hubbard.

El primero es "Red Clay"



Donde un ramillete de ases en sus respectivos instrumentos se juntan y realizan un obra formidable al servicio de la música. Para entender la magnitud del disco habría que echar un ojo al cartel de ensueño y comprobar lo que se nos viene encima. Entre otros:

Ron Carter--Contrabajo
Joe Henderson-- Saxo
Herbie Hancock--Piano/piano eléctrico
Lenny White---Batería
Johny Hammond---órgano
Freddy Hubbard ---trompeta

Es tal la ausencia de egoismo, las ganas de hacer fácil y de resaltar la labor del compañero que el disco, aunque lo firma Freddie Hubbard, lo podría firmar perfectamente Joe Henderson e incluso cualquiera de los que conforman el cartel. Para muchos "Straight Life" es el mejor trabajo de Hubbard, pero para mi es "Red Clay" el preferido, aunque en momentos puntuales prefiera que suene el otro. Probablemente la decisión sea más cuestión del gusto por un concepto determinado, que por la calidad o la nómina que ambos atesoran. Si tuviese que elegir me quedaría con este.

Mi apreciación es que se trata de un disco bastante lineal, sin fisuras, sin apenas altibajos y marcado pr la época en la que fue grabado, influenciado por la electrificación y el auge del jazz fusionado con otros estilos. Podemos encontrarnos temas claramente funkies o claramente bluessys, pero sin perder nunca de vista de donde provienen todos los músicos.

No es un disco de funk, ni de blues...es un disco de jazz fussion donde un ramillete de estrellas se juntan, hacen lo que quieren, consiguen lo que se proponen y nos dejan un clásico para siempre. Existe una remasterización de la grabación original, que es el que yo tengo, al cual le han añadido un alternate take de 12 minutos grabado en vivo que es impagable. El sonido es buenísimo, asi que no hay excusa para no comprarlo


El segundo es "Straight Life"



Grabado un año más tarde y con buena parte de la nómina de "Red Clay" a la que se incorporan DeJohnette y George Benson, "Straight Life" es un concepto radicalmente diferente al anterior, los autores se lanzan a toda pastilla en un ritmo desenfrenado, con aventuras personales constantes, sucumbiendo en algunos momentos a la improvisación pero manteniendo como norma general siempre al menos cierto orden y acoplamiento en dos temás muy largos, con un Hubbard algo menos de protagonismo y con un DeJohnette que se sale literalmente.

Un par de curiosidades y apreciaciones mias: El disco se compone de tres temas, dos de ellos muy largos y en el último de ellos,de más corta duración, desconozco, pero deduzco si por el esfuerzo al que se vió sometido, no participa DeJohnette, el cual debió terminar exhausto y en su lugar se incluye una balada donde son Ron Carter, George Benson y el mismo Hubbard quienes acaban la memorable sesión.

Y para acabar la saga, me parece que "First Light" es absolutamente ideal



Si con "Red Clay" y "Straight Life" percibimos dos planteamientos opuestos, con "First Light" hay que anotar otro nuevo. Aquí de lo que podemos disfrutar es del Hubbard más melódico y romántico.

No sé si estaba pensado de antemano hacer una trilogía así o simplemente surgió de esa manera, de forma improvisada, que a veces es como mejor salen las cosas, aunque teniendo por medio a Don Sebesky, casi me atrevería a asegurar que este disco estaba planteado de esa maneraí, pero lo cierto es que casi con la misma formación, manteniendo a Carter y Hancock ( que están en los tres) e incorporando a DeJohnette y Benson (que continuarían en el tercero) aquí si que se puede apreciar que el verdadero protagonista es Hubbard, siempre muy bien acompañado y que casi de principio a fin está de un melodico y romantico que derrite.

Parece a veces uno de esos volúmenes de " For lovers" que se han editado de casi todos, donde se recoge lo más almibarado, que a veces resulta hasta empalagoso, pero este no lo es ya que se trata de un disco melódico y romántico pero con mucha sustancia, con un Hubbard en plan estelar, controlando los tempos en todo momento y fraseando al natural, con delicadeza y suma elegancia.

El disco además cuenta con la colaboración de un nutrido acompañamiento de cuerdas -principalmente violines, lo que acrecienta esa sensación de romanticimo- y está arreglado por Don Sebeski, del que está claro su gusto por las asociaciones entre el jazz y la música clásica, con lo cual ya se puede entender un poco mejor el concepto que se intenta mostrar en este último disco.


Saludos