Además tengamos en cuenta que la película se estrenó en 1940 o sea, ANTES de la entrada de los EEUU en la Segunda Guerra Mundial.
Chaplin, al igual que Lubitsch poco después, vió que la mejor forma de combatir al enemigo era a través de la risa.
:)
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Además tengamos en cuenta que la película se estrenó en 1940 o sea, ANTES de la entrada de los EEUU en la Segunda Guerra Mundial.
Chaplin, al igual que Lubitsch poco después, vió que la mejor forma de combatir al enemigo era a través de la risa.
:)
Creo que el compañero muchogris se está viendo la obra de El Gordo y el Flaco (ahora estos nombres serían políticamente incorrectos... :cuniao) así que vamos por buen camino.
:agradable
Un Estados Unidos donde los filonazis tenían bastante fuerza y alguna figura de relieve, como Lindbergh, auténtica leyenda viva, héroe nacional. Lindbergh hizo campaña activa para el mantenimiento de la neutralidad ante Alemania a través del American First Committee (¿qué me recuerda este nombre? :ceja).
Ay, mad dog, cómo sabe lo que me gusta! Esas historias en primera persona me llevan al éxtasis nostálgico.
por otra parte, tengo bastante de Chaplin (Divisa ha sacado muchas cosillas de él,sobre todo cortos, y hay varias en BD y algún dvd que tengo) . Sería buena excusa para volver a Chaplin, que ya hace años que no veo nada de él.
Anécdota. Coloquialmente, durante décadas (los tiempos de mis padres y también después), El Gordo y el Flaco se les conocía como El gordo y el menuíllo :cuniao
Otra anécdota: Un día iba Geraldine Chaplin del brazo de su pareja por entonces, Carlos Saura por la calle. Creo que en Madrid. Y una señora, al verla, comentó con su acompañante: " MIra, la hija del Gordo y el Menuíllo" :lol
También muy recomendable, sin duda, aunque mucho más irregular, alterna momentos gloriosos con otros bastante vulgares. Destacan sobre todo cuando se ponen a destruirlo todo, una tendencia que luego se puede encontrar a menudo, por ejemplo, en el cine de Jerry Lewis o en Tati (o en algún corto de Polanski :ceja).
Creo recordar que los mismos Stan Laurel y Oliver Hardy se doblaban en todos los idiomas. Por eso sonaban tan raras sus voces... :cuniao
De Tati tuve oportunidad de ver recientemente la copia en color (en lamentable estado, todo hay que decirlo, pero es lo que hay) de DÍA DE FIESTA. No he podido comentarla por falta de tiempo y porque me gustaría ver la copia en b/n que está en mucho mejor estado. Pero hay que recordar que originalmente la película se rodó en Thompson Color y sólo se usó el b/n como copia de seguridad.
De Jerry Lewis ya he comentado dos de sus mejores películas (como director) y tengo en camino una tercera revisión que caerá en breve.
:agradable
De Chaplin he visto casi todo menos Un rey en NY y alguno de sus cortos iniciales... Y aunque no lo parezca: me gusta todo lo que ha hecho! Creo que me expreso tan mal que parece todo lo contrario (?) Tendré que dedicarle mas tiempo a pensar antes que escribir... :cuniao
Como ha dicho Jane, con moralina Hollywoodiense me refiero a que no es nada sutil. Claro que me parece subversivo y valiente Chaplin en el discurso del barbero. Es un hito de la historia y del cine. Pero eso no quita lo burdo que suena y la tendencia que ha creado...
https://i.redd.it/ak5ejwle2li01.jpg
https://cdn.shopify.com/s/files/1/08...g?v=1435265610
En eso podemos estar de acuerdo, aunque con matices, pero no veo por qué lo llamas "moralina hollywoodiense", como si la falta de sutileza fuera patrimonio de Hollywood o como si en Hollywood no hubiera habido creadores sutiles. En todo caso hay que decir que no estaban los tiempos para muchas sutilezas, desgraciadamente, con las tropas hitlerianas pisoteando media Europa y centenares de miles de personas hacinadas en campos de concentración. Por eso tengo que discrepar completamente cuando dices que ese discurso, que por otro lado te debe gustar puesto que dices que te gusta todo lo que ha hecho, es burdo. Si lo fuera, no seguiría emocionando a la gente casi 80 años después, ni se hubiera convertido en todo un éxito de público durante la transición, cuando por fin pudimos ver El gran dictador. Por supuesto las sensibilidades cambian con el paso de los años (a menudo a peor) y la distancia histórica crea cierta incomprensión (algo de lo que nadie se puede escapar de una manera u otra), pero desde luego ese adjetvio no lo veo adecuado para Chaplin (ni justo, añadiría).
Ah, por cierto, no acabo de entender qué relación tienen esas imágenes que añades a tu comentario. Precisamente el discurso de Chaplin (no solo el de El gran dictador) está completamente en contra de lo que muestran esas fotos.
De hecho, dentro del mal llamado "cine de propaganda" hollywoodiense grandes maestros como John Ford, Fritz Lang o Raoul Walsh rodaron excelentes obras.
Y más allá del cine de propaganda, hubo 5 genios directores que se embarcaron, arriesgando el pellejo, dejando atrás su zona de confort, hacia la zona de guerra para contar y documentar lo que allí pasaba de primera mano. John Ford, William Wyler, John Huston, Frank Capra y George Stevens. Otra forma de hacer llegar al público norteamericano, que vivía hasta entonces ajeno a todo, el conflicto armado. Otra forma de ayudar.
Hubo un documental de Netflix que trató el asunto y servía para reivindicar el papel de esta gente, estos grandes que lo dejaron todo para hacer lo que sabían (de manera magnífica) en el sitio que debían.
Five came back es el nombre
https://www.youtube.com/watch?v=5JuiCTz6Khw
Curiosamente están dando en TV3 un documental que habla de la historia del cine relacionado concretamente con cómo empezó y se desarrolló el cine en Cataluña, y pusieron unas secuencias donde se ve cómo Laurel y Hardy rodaban la misma escena varias veces en idiomas diferentes para abarcar un publico más amplio. Dolía solo de escucharlo...
El discurso final de "El gran Dictador", aunque bienintencionado, también me ha parecido siempre muy ingenuo. Yo no vivía en el 40, y no sé si era necesario o no, pero tampoco creo que pasara desapercibida su demagogia. De hecho, muchas veces me inclino a pensar que precisamente esas buenas intenciones y esa demagogia son intencionadas para que, precisamente junto a su ultimo alarido, nos demuestre cómo nace el fascismo y los regímenes totalitarios. No sé si esta era la verdadera intención de Chaplin pero desde luego es una lectura que me parece más interesante. En cualquier caso, tampoco veo a Hollywood aquí por ningún lado, aunque entiendo perfectísimamente la definición "moralina Hollywoodiense".
De todas maneras, yo creo que cine de propaganda, haberlo, lo hubo, otra cosa es que lo sea todo lo que se considera como tal, o que eso sea incompatible con que sea cine de calidad. Chaplin, por ejemplo, si se quiere considerar "de propaganda" El gran dictador, habrá que decir que en todo caso no era de "propaganda oficial", sino más bien personal y un poco a contrapelo de movimientos políticos, económicos y ciudadanos de mucho peso (ya he citado a Lindbergh). Pero yo creo que es innegable que Hollywood se puso el "uniforme" para su particular contribución a la guerra, y no solo haciendo películas, sino que además muchos de sus actores o directores se vistieron realmente de uniforme (no John Wayne, por cierto), lo cual era un medio de propaganda excelente.
Pero en ese cine de "propaganda" (con todas las comillas que sean necesarias) hay ámbitos distintos: la glorificación del ejército, del militarismo rampante; la criminalización del nazismo (ahí juega fuerte Lang); la llamada al compromiso de una población más bien poco motivada (Casablanca es un buen ejemplo); la alineación de la retaguardia con los objetivos bélicos (en esto cabe destacar films que dan un protagonismo activo a las mujeres, mano de obra indispensable en aquel momento); la camaradería con los aliados (incluso con los soviéticos, recordemos films como Días de gloria, del gran Jacques Tourneur, que supuso el debut de Gregory Peck); los films de aire latinoamericano (necesarios para la exportación y para fortalecer lazos con paises dudosos); etc. Sin olvidar, los films "para poner buena cara al mal tiempo", indispensables para mantener la moral de la población en momentos tan críticos (musicales, comedias, etc.).
Es interesante analizar las películas de finales de los 30 y los 40 desde esa perspectiva, que incluiría también otro segmento de la producción de Hollywood, los films de la posguerra, por donde se colaron films "demasiado críticos" con el sistema, y a fe que sus autores lo pagaron caro pocos años después.
Cierto. El cine y la guerra dan pie para muchos debates y para contar muchísimo. Y muy interesante, o más, el cine posterior a la guerra. Como por ejemplo, las ganas de vivir en tiempos difíciles (no solo por la guerra, sino más allá, por situaciones de vida),como Capra con Qué bello es vivir, o qué pasaba con aquello que volvían del frente y se encontraban que todo había cambiado, que ya nada era como cuando salieron de sus casas (fantásticamente retratado en Los mejores años de nuestra vida), o esa magnífico retrato de los años de Ana Frank encerrada con su familia, oculta de los alemanes en la película de George Stevens, El diario de Ana Frank, etc...
https://cdn.cnn.com/cnnnext/dam/asse...-story-top.jpg
Sí, yo también he estado a punto de citarlo cuando tomaszapa comentaba lo de las anécdotas, porque es un documental que se nutre de muchas de ellas (centrado básicamente en Catalunya, pero no solo) o de referencias poco conocidas. Han emitido tres capítulos (hoy he visto el tercero) y se ha hablado desde de Segundo de Chomón a los Estudios Orphea, pasando por las dificultades lingüísticas a nivel mundial con la aparición del sonido. Si a alguien le interesa se pueden ver aquí: La gran il·lusió.
Ciertamente, Laurel y Hardy se doblaban a sí mismos, utilizando el lenguaje fonético, lo cual inevitablemente resulta un tanto extraño. En la edición que se publicó hace un tiempo de Universal se incluyen varias dobles versiones, inglés y español.
Sobre lo primero, aclaro de entrada que yo tampoco vivía en 1940, aunque pueda parecer que sí. :cuniao Ingenuo, demagógico (que es de esos términos resbaladizos), por ahí podríamos discutir. Es como la frecuente acusación de demagógico que recibe el cine de Loach (para no hablar de Michael Moore), pero a veces pienso que ese cine también juega un papel importante en un determinado momento. Hay cosas que me parece bien que se digan, y no se suelen decir. En todo caso, es evidente que Chaplin no es (y probablemente no quiere ser) un intelectual de salón, sino que quiere conectar con las clases populares, y eso puede obligar a emitir el mensaje en un tono determinado. Tampoco oblidemos que al fin y al cabo El gran dictador no deja de ser una comedia de Chaplin, aunque a uno se le hiela la sonrisa en muchos momentos (como cuando desfilan esas bestias pardas proclamando que son arios... algo que desgraciadamente está cada vez de más actualidad).
Me parece interesante lo que dices sobre esa interpretación de que Chaplin podía apuntar a cómo nacen los fascismos (o quizá mejor, sobre que discursos los sostienen... de lo cual también tenemos muchas muestras a día de hoy). Ahí creo que tocas un punto especialmente sensible. No tengo claro que estuviera en la intención de Chaplin, ni siquiera de manera secundaria, accesoria, pero ciertamente se puede profundizar la idea. A fin de cuentas, ¿qué discurso ante miles de personas no nos acaba recordando algo a los discursos de Hitler o de Mussolini? La misma parafernalia de las masas concentradas ante un orador (aunque sea el más demócrata del mundo) tiene algo de perverso. Es evidente que el pequeño barbero se pone en la piel de Hynkel, se transforma, y eso es peligroso. Que sea precisamente un modesto e insignificante barbero quien se pueda clonar en Hynkel, probablemente sí es un apunte de la personalidad gris e insignificante de Hitler, cómo un mediocre pintor, un fracasado como artista, un tipo sin ningún atractivo aparente, se pudo convertir en un demiurgo capaz de llevar al mundo al abismo.
O a Harold Lloyd, que también lo tengo enterrado bajo océanos de tiempo :sudor.
Edito: pues veo que Mad Dog ya le citó :sudor...
Cierto, El gran dictador, como bastantes otras películas clásicas, no se pudo ver hasta bastantes años después en estos lares...
En Alemania los llaman Dick und Doof, o lo que es lo mismo, El Gordo y el Tonto :D...
O en Gran Bretaña, donde el que abdicó porque se iba a casar con la americana, dicen que en realidad abdicó porque era amiguísimo de Adolfito y demás panda :cafe...
Si la memoria no me falla, precisamente Chaplin se tuvo que acabar marchando de Hollywood por temas políticos...
Y muchos otros. A Casablanca, sin ir más lejos, con una cantidad enorme de exiliados europeos tanto en el elenco artístico como en el técnico, la podemos considerar cine de propaganda. También en Gran Bretaña se hicieron algunas películas bastante buenas en este sentido, como son algunas de Michael Powell.
Es una perspectiva interesante, pero yo creo que el discurso final de Chaplin en El gran dictador no va con segundas: es simplemente lo que es, y el barbero se limita a decir lo que piensa, lo que piensa su amiga Hannah y todos sus otros vecinos del ghetto, ahora exiliados o en la cárcel. Creo que la fuerza del discurso radica en poner palabras a lo que probablemente mucha gente estaba pensando, o debía pensar y no podía decir. Como decía el Lazslo de Casablanca (otro personaje que quizá peca de un idealismo excesivo, pero no por ello menos necesario), hay que combatir al mal como se respira. Si no se respira, se muere. Si no se combate al mal, el mundo muere.
Hilando con el tema que tratamos, me he acordado y he ido a la imagen de esa escena de Cabaret, en la que en una aparentemente inocente y familiar reunión de una comunidad (con niños de por medio) se eleva a los altares la idea nazi, como una forma de reivindicar el orgullo como pueblo (o como nación, mejor dicho).
Esa escena sería el contrapunto, digamos, a la de la Marsellesa en Casablanca.
Y es de esas escenas que acojonan, cuando las masas idolatran un lider, y lo más peligroso, unas ideas catastróficas.
http://screenprism.com/assets/img/ar...theredlist.jpg
Me siento generoso así que voy a decir de verdad lo que siento sin tapujos: He perdido la perspectiva y sensibilidad totalmente. Se ha maltratado tanto el discurso de la intolerancia y del amor... Que a mi me resulta burdo. No hay mas. Puedo ser sensible pero me tienen que hablar a mi. Personalmente. Y no dirigirse parroquialmente ni controlando a las masas como hace la policia o la DGT. Yo no formo parto de las masas. Para ser igual de burdo y encima extravagante: Estoy anestesiado de tanto político que lucha por cosas que no me afectan. Y gente que me promete que todo va a cambiar con las mismas mierdas que dice este señor y llevo estancado en la basura que me embarra mucho tiempo. Mucha gente se ha apropiado del mismo discurso. Soy un puto outsider hermeneuta contra la grandilocuencia. Y ese monologo solo puede sonar a inspirador a humanos de bien. A mi no me transmite una mierda. Yo soy un enfermo tan radical y simple que a mi solo me transmiten los píxeles de mis pantalla, estas películas, los discursos pesimistas, el agotamiento de saber que nada va a cambiar en mi vida sabiendo que todo solo puede ir a peor, pensar positivamente en mi hermano para que salga de la cárcel y no sentirme tan solo, ver fotografías e ilustraciones en busca de alguien que vea lo que yo veo, leer detalles personales o de como se siente alguien en este misero rincón del foro, descubrir que internet esta poblado de gente como yo pero que no se atreven a hablar, leer conspiraciones para pensar que hay gente peor que yo, todo lo que hace Lars von Trier, ver como el mundo cambia a mi alrededor y yo seguir igual, el humor que para otros es ofensivo, la poesía barata, hacer el payaso para entretener a mi solitario padre, las aventuras de Guy Delisle, contar cuantas luces hay encendidas en el edificio de delante antes de dormir y pensar si estoy cerca de alguien que pueda llegar a entenderme, Mark Hollis como solista, ver como poco a poco se van rompiendo todas las cosas de mi casa, las modelos que se desnudan pero no quieren llamarse ni putas ni actrices porno, mi madre cuando no está enfadada conmigo, y acabar siempre yo las conversaciones. Edit: Ah, y arrepentirme de lo que he dicho por internet y no borrarlo.Cita:
Ah, por cierto, no acabo de entender qué relación tienen esas imágenes que añades a tu comentario. Precisamente el discurso de Chaplin (no solo el de El gran dictador) está completamente en contra de lo que muestran esas fotos.
Esa es mi jodida y triste perspectiva. Ahora dime que no compartes mi raza.
Hollow Man (Paul Verhoeven, 2000)
https://upload.wikimedia.org/wikiped...Hollow_Man.jpg
En un extraño viaje de revisión y primer visionado iniciado, como comenté el otro día, por Interstellar vs Gravity, que me llevó a revisar o visionar a Cuarón, y de ahí a encontrar a Kim Dickens (que en paraleloo he visto en la 3a temporada de Friday Night Lights), a comentarlo aquí y a que el compañero mag dog earle me recordara que también salía en Hollow Man. Recordaba su personaje y su cara y todo pero no caí en que era Dickens (el peinado? El tipo de personaje? No sé).
Revisada. La vi en el cine, en el año 2000, y me gustó. Y la he visto varias veces después, me la sé casi entera, aunque ha sido la primera vez en V.O.
No creo que sea siquiera notable pero no por fallida, en lo que intenta, sino por quedarse (muy) corta (bien podríamos decir que es fallida pues... Empiezo bien :D), muy corta. Tenía tantas posibilidades. Ignoro su historia, si ataron en corto a Verhoeven o que pero en principio veo más problema de guión que de ejecución. Según la atadura de Verhoeven le daríamos más o menos culpa, claro.
Empieza muy bien, con ese gran pero graaan tema de Jerry Goldsmith, que recuerda mucho a Basic Instinct (aunque suena poco en el film), con unos interesantes créditos y una primera escena perfecta porque presenta no sólo a los personajes, y la premisa (vemos ya un paso de invisible a visible, bien ahí, no es necesario saber lo anterior, se deduce, ni hay prólogos con letras ni los personajes lo cuentan entre ellos) sino que vemos el mejor acierto del film: unos FX alucinantes de Sony SPI, muy tremendos para ser de 1999-2000, incluso hoy en día mantienen la compostura. Un ejemplo de adecuar tecnología a las necesidades y filmarla muy bien. Ver la reaparición de la gorila Isabel o la desaparición de Sebastian es tremendo.
Narrativamente ya falla: para empezar al film le sobran tal vez 10-15 mins porque, a fin de cuentas, se convierte en una suerte de slasher así que con 95-100 minutos bastaban. Y aún así se advierte tijera o algo raro en el montaje: Sebastian agrede sexualmente a Linda y al día siguiente ella le atiende con sonrisas. Supongo que al rodar la segunda desconocían que tendrían la anterior o bien cortaron escenas en medio. La otra es una elipsis mal ejecutada para decirnos que llevan días investigando sobre su cuerpo.
Compensamos con la pericia de Verhoeven rodando acción, inclusive algunas setpieces dignas, como las de Sarah y Sebastian, cuando la primera utiliza la sangre para dar con él, o el final en el ascensor, el cual acojona más que Sebastian.
Lástima que el film sea, a fin de cuentas, algo vulgar. El mismo Verhoeven dijo que estaba insatisfecho y que si bien hizo de Robocop algo especial, muchos directores podrían haber hecho Hollow Man igual: coincido. Incluso la dirección de actores flojea y me imagino a otros en esos papeles, no se los hacen suyos, salvo Kevin Bacon y Kim Dickens. Nunca fui demasiado fan de Elisabeth Shue, ojo.
Las posibilidades eran tremendas: el perfil de Sebastian Cane como genio inaguantable es creíble, es un tópico, pero funciona y que termine alocado y violento tras llevar días invisible lo compro pero que todo redunde en algunas escenas eróticas con Sarah (no recordaba que es real, no es un sueño) y sobre todo Linda, la cual aún no sé porque se presta varias veces al sobeteo de Sebastian, cuando lo que le dice y como se lo dice indica un total rechazo. O bien Verhoeven no supo transmitir que era un acoso de manual, o que ella se siente indefensa, o sino no se entiende.
Como decía al final todo redunda en una suerte de slasher con los personajes muriendo casi en orden habitual del género sólo que aquí tenemos dos supervivientes pero la Final Girl, Linda, es la que hace el trabajo: aunque con un moment McGyver muy de sopetón.
Aún así el film me gusta, tiene un punto raruno, con momentos casi de género terror-scifi de los cincuenta o sesenta, como una historieta de Twilight Zone, o de Creepshow, de esas que no hay demasiado tiempo para presentaciones y todo se monta rápido pero conciso. Sebastian da para ese papel y la escena del asalto sexual a la vecina, que casi es un momento de terror, tiene un aire a ese tipo de historias. O el acierto de Verhoeven al mostrarnos, muy al principio, el miedo intuitivo cuando alguien es invisible y no saber donde puede estar.
PD: no recuerdo si aluciné con la tecnología expuesta pero en el 1999-2000 esas pantallas planas, webcams, el Porsche con navegador...
PD 2: hay referencia a Alien pero muy MAL dicha por Josh Brolin (otro que podríamos intercambiar por otro actor).
Aunque recuerda un poco a "La historia del cine: Una odisea" de Mark Cousins, está bastante bien ¿verdad? (con esto no quiero decir que el documental de Cousins me parezca malo, sino que han cogido una estructura similar). Muy interesante todo lo relacionado con "els Estudis Orphea" que desconocía totalmente, y deseando ver el siguiente capitulo donde parece que hablarán de la figura de Dalí. Disfruto como un niño con este documental, y como anécdota, decir que cuando le recomendé a mi madre el programa, se quedó parada cuando descubrió que vivió tan cerca de donde lo había hecho Segundo de Chomón en la calle Joaquín Costa del Raval.
Jajaja!!:cuniao ¡Pero hombre, no era esa mi intención! quería decir que tampoco tengo mucha idea de cómo se interpretó el mensaje pacifista de Chaplin, era una forma de hablar. (me has hecho reír de verdad :cortina :cuniao)
Con lo de ingenuo y demagógico quiero decir tantas cosas y tan diferentes partiendo de lo uno o de lo otro que me alargaría demasiado en la explicación, pero creo que ya te haces una idea de por donde voy.
¿Y no se le hiela a uno la sonrisa viendo a Chaplin vestido de esa guisa emitiendo semejante discurso? evidentemente el contexto de la película pone todo en su lugar, pero aun así… duele.
Exactamente, ahí voy yo. (hay que tener en cuenta que no solo está orando, el barbero acaba de coger el poder y vemos lo que hace con el)
Me parece enorme la bondad que desprende su alegato, el problema viene porque lo hace desde un "púlpito" que, quizás, no es el más adecuado dadas sus características.
Si su mensaje es honesto y sincero, ¿también lo es al principio el de un futuro dictador? ¿el fascismo también nace desde la misma bondad? Te recuerdo que Chaplin, en el discurso, da a entender que el ser humano es intrínsecamente bueno al son del más histriónico de los dictadores ¿entonces qué nos dice? ¿que luego más adelante nos torcemos? Lo siento pero yo, o soy más cínico o menos ingenuo, pero desde luego me cuesta aceptar un discurso de esa índole con él vestido de "Hynkel" frente a sus legiones, que por otra parte ¿por qué alaban su discurso?, ¿porque están realmente cautivados o porque tienen miedo?.
Por eso creo que el discurso de Chaplin en esta película no acaba de estar bien hecho, porque corre el peligro de justificar lo injustificable cuando sé que no era esa su intención. Me hubiera gustado que hubiera utilizado ese "púlpito" para decir algo diferente, o bien, para decir lo mismo con otra puesta en escena que no diera lugar a malentendidos o ambigüedades. (continúo con lo mismo contestando a Jane)
Yo también opino igual, pero hay que tener en cuenta una cosa, y es que cuando Chaplin pronuncia su discurso, cambia el tono y mira hacia la cámara; es decir, que no solo es el pobre barbero el que se manifiesta, también lo hace implícitamente el propio Chaplin. El mensaje es suyo, se presiente por el tono que adquiere él y el plano como siempre acostumbraba a tratar la ironía en su cine. Por eso, creo, no podemos atribuir toda la ingenuidad y pacifismo que destila el mensaje del barbero únicamente a las características del personaje; detrás hay alguien más. Y yo, al menos, tengo muy en cuenta lo que dice, cómo lo dice, y desde donde lo dice.
Es posible que en aquel momento fuera necesaria una inyección de humanidad y esperanza viniera de donde viniera, no lo sé, pero a mí al menos siempre me ha dado por pensar que esa secuencia, voluntariamente o no, tiene mucho más que decir porque su evidente contradicción la convierte casi en un oxímoron, dando lugar a un tercer significado que podría ser que estamos condenados a no alcanzar nunca esa luz que propone el mismo Chaplin.
Pero bueno, en cualquier caso, que nadie dude que siempre me ha gustado ver como ridiculizó con sorna al dictador en una época tan compleja, y con ello, comprobar una autentica demostración de carácter y valentía incuestionable.
Es una obra maestra sin lugar a dudas.
Para constrastar: en el hilo Paul Verhoeven. Opiniones la comentamos.
Se me atraganta el documental de Cousins, no por lo que muestra o lo que dice, sino por cómo lo dice. No he oído un narrador más soporífero, más aburrido, en mi vida (salvo quizá a Wim Wenders en el audiocomentario de El amigo americano), hasta el punto que si lo reviso algún día (me compré los DVD), creo que por una vez uitlizaré la versión doblada (creo recordar que con la voz de Eduardo Noriega). ¡Qué siestas de sobremesa que me ha proporcionado Cousins!
En esa fase de la película la comedia ya ha dado paso a otra cosa, al mensaje, por lo que no hay lugar ya para la sonrisa, sino para el compromiso o la emoción (o el rechazo).
La estructura del film obliga a que sea así, solo sustituyendo a Hynkel puede actuar sobre las masas, y eso lo tendrá que hacer desde el escenario. Ciertamente, ahí se puede considerar que se da una contradicción entre el mensaje y la puesta en escena. No sé hasta qué punto Chaplin era consciente de ello (probablemente sí, no olvidemos que era un perfeccionista). Pero hay que pensar que el mundo estaba en guerra: la pregunta es si para ganar una guerra, para movilizar al pueblo contra la opresión es lícito o no recurrir a las herramientas de la demagogia, que suelen ser instrumento esencial para las dictaduras o los populismos. Es como el dilema que se le presenta a un pacifista (y creo que Chaplin lo era): para evitar las guerras o minimizar sus efectos, ¿hay que coger el fusil?
El discurso sobre la bondad intrínseca del ser humano, sinceramente, no me interesa ni lo comparto. Tampoco el de su maldad intrínseca. Probablemente Chaplin hace el discurso que cree que puede ser más efectivo en ese momento, teniendo en cuenta que se dirige a una población asustada en el marco de una guerra horrorosa, no ante una sala de intelectuales escépticos. Que el recurso utilizado nos sitúa (creo que no solo a Chaplin o al personaje del barbero sino a todos nosotros) ante un dilema, lo acepto, es más, me parece un mérito adicional del film, consciente o no (y en eso sí creo que Chaplin era bastante consciente). La pregunta sobre por qué las masas reunidas ante Hynkel pasan de vitorear sus exabruptos violentos y demenciales a hacer lo mismo ante el discurso del barbero es pertinente y creo que no tiene una respuesta fácil.
En todo caso, vuelvo a mi anécdota personal: ¿por qué a mediados de los setenta, en la Barcelona preconstitucional y con el cadáver de Franco todavía tibio en el Valle de los Caídos (que, por cierto, "ahí está, ahí está"), este discurso se recibía con alborozo, como una explosión de libertad? ¿Era el público de las plateas ingenuo? Y aquí lo dejo porque, si no, vamos a convertir el hilo en un monográfico sobre Chaplin (para ello quizá habrá que abrir un hilo específico).:cortina