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Anonimo24052016
Invitado
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No es una estimacion , son datos de los ultimos 30 años
¿ crees realmente que no se puede estrapolar este dato ?
(...)
Falso, el GISS trabaja con estimaciones. Los datos brutos antes de los ajustes a los que los someten son algo como esto:
Notarás el salto ese a partir del año 2000, que se trata un poco más adelante.
Precisamente, el GISS (ver su metodología en el link) es la fuente de la última gráfica que he puesto, como se ve en el título del gráfico. Pero sólo tiene en cuenta temperaturas de la superficie.
Y no, pienso que no se puede extrapolar. Antes he dicho lo de las reglas de tres, y la temperatura media mundial obedece, entre otras cosas a las ecuaciones de Navier-Stokes. Si a eso se le llama obedecer, claro, pues ese sistema de ecuaciones diferenciales admite soluciones caóticas. Por lo tanto, lo que te dirá cualquier matemático o físico es que esos datos no se pueden extrapolar de ningún modo.
Por otro lado, veo que el artículo que referencias es de 2006, antes de que surgiera este escandalete:
EL AÑO MÁS CALUROSO YA NO ES 1998, SINO 1934
La NASA corrige a la baja las temperaturas de la serie histórica en Estados Unidos
Uno de los pilares de la teoría del calentamiento global se ha derrumbado esta semana, aunque sus constructores se han ocupado de que lo haga sin estrépito. El Instituto Goddard (GISS) de la NASA, especializado en el registro de las temperaturas de los Estados Unidos, acaba de reconocer un error en la aplicación informática que calcula la temperatura media a lo largo de la serie histórica. A resultas de este fallo, el GISS ha corregido a la baja los registros, y 1998 ya no es el más caluroso, sino 1934.
Noticia publicada el 17-08-2007
(Libertad Digital) El año 2001 ni siquiera está entre los diez más calurosos de los últimos cien años, y la mayoría de los años del nuevo siglo XXI se han situado, ahora, por debajo de los 100 más cálidos. La noticia se ha publicado discretamente en la prensa norteamericana, mientras que en Europa ha sido prácticamente ignorada por los medios, prácticamente todos abonados a la corriente del eco-alarmismo. El organismo responsable de los datos no sólo no ha emitido una nota de prensa sino que ni siquiera ha publicado una advertencia en su página web para advertir del cambio.
Ha sido un estadístico canadiense, Steve McIntyre, quien ha sacado los colores al Instituto Goddard (GISS) de la NASA. El autor de Climate Audit ya refutó, en su día, el modelo estadístico conocido como de "palo de hockey", con el que los promotores del consenso político sobre el calentamiento global representan el supuesto calentamiento del planeta como consecuencia de la emisión intensiva de CO2 debida a la actividad del capitalismo industrial.
El Instituto Goddard (GISS) de la NASA no ha tenido más remedio que rendirse a la evidencia científica y reconocer que en su serie histórica de temperaturas de los Estados Unidos hay errores de bulto, que la agencia federal ha atribuido a un fallo en la aplicación informática encargada de calcular la media.
La corrección a la baja se ha publicado con sigilo, a pesar de que contiene cambios significativos; entre otros, que 1998 ya no es el año más caluroso en Estados Unidos desde que se registra la temperatura. El nuevo campeón del calor es el año 1934. Este hecho tiene relevantes implicaciones, no sólo por el hecho de que echa por tierra el fundamento histórico del alarmismo ecologista, sino porque cuestiona la relación entre emisiones de CO2 y calentamiento global, al menos en lo que a los Estados Unidos –el país más industrializado del mundo– se refiere.
La serie histórica del GISS en la que se han basado los profetas del calentamiento global contenía otros errores significativos, como que los años comprendidos entre 2000 y 2005 registraban en la tabla de la Nasa una temperatura media 0,15 grados superior a la real. Daniel Rodríguez Herrera, jefe de la Sección de Opinión de Libertad Digital y vicepresidente del Instituto Juan de Mariana, ironizaba en su último artículo en LD, a modo de referencia comparativa, con que "el protocolo de Kyoto, ese cuyo cumplimiento nos salvará de la hecatombe, sólo reduciría el calentamiento en 0,07 grados".
Después de la corrección a la que se ha visto obligado el GISS, resulta que 2001 ni siquiera está entre los diez años más calurosos de la serie histórica, o que los años 2000, 2002, 2003 y 2004 –es decir, la mayoría de lo que llevamos de siglo XXI– están por debajo de los cien más calurosos.
El GISS está dirigido por James Hansen, el primero en dar la alarma sobre el supuesto calentamiento planetario, en una célebre comparecencia en una comisión del Senado de los Estados Unidos de América.
La NASA no es infalible. En particular, ese grupo de GISS ha estado entre los máximos defensores, y máximos beneficiarios de subvenciones, del calentamiento global, así que su imparcialidad es dudosa. Por otro lado, he puesto gráficas correspondientes a otras tres series de datos que difieren sustancialmente de los datos del GISS, llegando una a detectar un enfriamiento en la última década. ¿Sigues pretendiendo extrapolar?
Esta es la web del estadístico que descubrió el pufillo:
http://www.climateaudit.org/