Decir que tanto los ojos del diablo como el rostro como en el umbral de la vida me parecen excelentes películas, cada una a su manera.

Pero para mí destacaría el manantial de la doncella, otra de las grandes obras maestras del maestro Bergman y una película hipnótica, fascinante y muy influyente en el cine posterior, y tan hermosa como potente y desasosegante, con esa historia sobre la belleza, la inocencia, la venganza y las creencias religiosas. A destacar la maravillosa fotografía y el trabajo actoral apabullante, una vez más, del inmenso Max Von Sydow.

Otra de las cumbres absolutas de Bergman en mi opinión.