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Synch
Y ayer tocó The Birds (1963)
Nunca me ha transmitido las mismas ganas de debate y análisis de los otros clásicos de Hitchcock pero el mamonazo se marcó una película incómoda, de terror directo, y en ese punto de cartas encima de la mesa, radica el prodigio de este film: no falla.
Es curioso hacer estas revisiones en orden cronológico: en las tomas de ciudad, incluso en el pueblo (lavavajillas) ya vemos el paso del tiempo. Estamos ya entrados en los 60, los Beatles ya existen (aunque aún queda para que la lien del todo en Estados Unidos), los cincuenta como década relativamente tranquila en lo social ya quedan algo lejos, las grandes urbes tomarán el mando de los grandes cambios y San Francisco será una de ellas. Qué distinta será la SF de Dirty Harry (1971) ya... Pero vaya, no nos adelantemos. El tema es que Hitchcock regresa a SF tras Vertigo aunque el tema sucede en un pueblecito costero que podría haber sido perfectamente, aunque en la costa opuesta, otro Marthas Vineyard de Jaws :D
(de nuevo mención a SF como ciudad que es.. Eso, ciudad, nada que se pueda comparar al publecito: cuando aquí la gente soñaba con ir a EEUU precisamente a las grandes ciudades. Ah, la perspectiva, me encanta lo puñetera que puede ser :D)
Tenemos que empezar con Melanie Daniels. La primera escena, en la pajarería, que obviamente funciona a modo de prólogo con mala leche (sí sí, así encerrados somos monos... En 24h os vais a enterar cuando nuestros bros, los libres, la lien parda jojojo), no revierte demasiada sensualidad ni sexualidad. No sé si el libreto y director lo pretendían pero no se da ese momento cama del prólogo de Psycho (que sólo es eso: sabemos que follan mucho) o la escenaca del tren en North. Ni un retrato profundo y misterioso como en Vertigo. Ni la química empotradora de Thief (EN SERIO: necesitamos secuela para ver como Cat y Frances arrasan Niza polvo va polvo viene). Ni la pareja preestablecida en Rear Window. Ni ese match de Notorious. No, lo de Birds, en esa primera escena, no es demasiado obvio.
De hecho la actitud de Melanie, puramente jocosa pero altamente sexual (como todo en esta vida, pero vaya), de montar todo ese pollo comprando los pajaritos, conduciendo 2h (¿cuántas escenas en pelis de Hitchcock con descapotable conducido a saco por una mujer llevamos ya? Notorious, Thief, Birds..) pues... Obviamente va buscando el polvo cósmico. Y bien que hace. Pero me pregunto si en 1963, y en lugares a años luz en lo social y moral, como este país, quedaba claro :D
Melanie la lía allá donde va. Produce un efecto instantáneo, superficial, pero de los que te dejan para el resto del día depre al recordar que SI, que depende todo de la lotería genética, y tias así pues no son para ti. Acéptalo. El vecino de Mitch, el tipo de la tienda ya en Bodega Bay, la profesora, el del embarcadero, los del restaurante... Hasta la hermana y por supuesto la madre (emparentada, seguro, con la señora Danvers de Rebecca :D).
Tippi Hedren se casca medio personaje con su voz o, claro, lo que viene siendo ella misma (no atizaré hoy al doblaje pero es que... No son sus diálogos el QUE del personaje :D). Tiene un punto juguetón en todos ellos, similar al de Frances en Thief, pero con distinto motivo. En aquella los dirigía siempre a Cat (ignoramos si al resto) pero en este caso es para todos: Melanie es feliz, despreocupada, joven y la hostia de atractiva.
Hitchcock repite peinado de la Novak en Vertigo (versión Madeleine) pero cuando se suelta el pelo, brevemente, y a mitad del film, es como de repente ver a Grace Kelly. Tiene hasta un punto raro, incluso, como que es obvio lo que buscaba el autor.
Repiten también personajes conocidos: la amiga enamorada (Midge, Vertigo) y la madre controladora (North, Psycho) sobre un hijo de considerable edad para estar soltero y, peor, con un rol raro madre e hijo que es muy de 2021 pero no tanto de 1963.
Ambos personajes son sensacionales. Annie Hayworth (si Suzanne Pleshette anula a la Hedren cada vez que comparten escena se dice y no pasa nada) dibuja ese personaje apagado, hundido, tan falto de autoestima que incluso prefiere vivir cerca de su amado (estirando el asunto uno podría razonar que su plan es que, tarde o temprano, Mitch volverá a ella). Lydia Brenner es otro cantar, no queda muy claro que sus motivaciones redunden en nada que no podamos entender, pero sin embargo sin comprendemos la angustia de Annie ante ese gran obstáculo.
Después de los primeros ataques tenemos dos grandes momentos como son la charla entre Lydia y Melanie, en la cama de la primera, y sobre todo la larga, bizarra, my Fargo, muy The Trouble with Harry, en la cafetería :lol Viva el tipo que ve el fin del mundo :lol
Los ataques de los pájaros, en 3 grandes fases (creo) son acojonantes. Los cromas y tal se notan pero nos la sudan completamente, aguantan razonablemente bien el paso del tiempo, y uno hasta siente el horror ante algo así, la idea certera de que si esos bichos hicieran eso serían letales, sientes hasta los picotazos.
La Hedren no sirve del todo como Final Girl (no es un slasher así que NO hay Final Girl pero hay Girl y de estas salió el concepto final explotado en los slasher 70s-80s). Reacciona bien inicialmente pero tras su mal momento en el piso superior queda fuera de juego y Mitch, que ya estaba ahí como macho cuidando a las 3 chicas, toma el mando en solitario. No lo critico: es 1963 pero uno, en pleno 2021, se imagina ahora esa escena bien distinta. Y no hablo ya de cuotas y tal sino lo que ya se ve en cine desde hace décadas (las Final Girl mismamente).
Breve pero gran momento entre Lydia y Melanie en el coche: la primera ya sabe que Melanie es buena para Mitch y ha ganado una hija (esa caricia). Bien rodado ahí Hitchcock. Bueno, bien rodado todo, joder.
Ausencia casi práctica de BSO en favor de sonidos acordes a la situación. Estrategia a favor de la intencionalidad del film. Aplaudo.
Menuda racha: Vertigo, North, Pyscho, Birds...